El histórico de 50 años Eduardo Burgos, fichó alrededor de las 20 horas de ayer como nuevo entrenador del CP Peñarroya en sustitución de Fran de Larriva. De esta forma, la directiva minera se ha decidido por el técnico que Larriva recomendó tras abandonar el decano. La directiva del Peñarroya contactó por primera vez con Burgos sobre las 12 horas y se reunió por la tarde con él en en la IDM Las Margaritas. Tras llegar a un acuerdo, la directiva se lo comunicó a la plantilla y lo presentó a los jugadores. Posteriormente, desde las 21.30 y hasta las 22.30 dirigió su primer entreno.

Eduardo Burgos es un histórico del baloncesto cordobés. Comenzó a entrenar a equipos seniors en Magisterio en los años 70. Posteriormente, se marchó a Maristas, donde entrenó durante 27 años, y allí dirigió al equipo de Tercera en la campaña 84/85. En la temporada 92/93 fichó por el Pozoblanco de Primera Andaluza, un equipo al que dirigió 4 años y que llevó a las más altas cotas de su historia. En 1993 lo ascendió a Segunda Nacional y en 1995 a la Liga EBA. En su último año fue destituido en la EBA cuando ya tenía virtualmente salvado al equipo en la segunda categoría. Al Peñarroya llegó en el curso 97/98 en la EBA, sin embargo, dejó el club tras acumular un balance de 0--17, con lesión grave del base titular y derrumbamiento de una pared del pabellón incluída. Ese año lo terminó dirigiendo a La Carlota de Segunda Nacional en la fase de ascenso a la EBA. Llevaba 5 años y 8 meses sin hacerse cargo de un equipo sénior de categoría interprovincial. Además ha escrito el libro Cien juegos de baloncesto y ha sido condecorado con la insignia de plata de la Delegación Cordobesa de baloncesto.