Pepe Escalante logró cinco victorias consecutivas el primer año del triunvirato, con una inyección de veteranía compartida entre los hombres de casa, capitaneados por el cordobés Juanito, y los de fuera, con Roberto a la cabeza, y una vía directa con Argentina (Villarreal, Montenegro, Roth), pasando por el País Vasco (Otxoa, Irazusta, Sívori y Aldeondo). Una conexión intergeneracional que dio sus frutos hasta que las alturas marearon a los blanquiverdes. Ahora, unos años más tarde --y unos cuantos técnicos más de por medio--, el anunciado triunvirato --Marín, Romero y Gómez-- ha dado la misma tranquilidad y sosiego al grupo para llegar a una oportunidad de sumar una cuarta victoria consecutiva. Tan esperada que había hecho olvidar la gesta de Pepe Escalante hace muy poco tiempo. Hace sólo un par de años.

LANZADOS POR EL TOQUE La apuesta por el toque y la velocidad han dotado de otro aire a este Córdoba de Miguel Angel Portugal. Su equipo llega a este partido con una moral y un buen rollo que han sido capaces esta semana de hacer olvidar el incidente con Estévez, que se quedará en la grada. Muy bien están funcionando las cosas para ver lejos del césped a un hombre de la calidad del bético. Pero es así.

Esta semana, con la vuelta de Montenegro y George al once, el primero que se repite esta temporada, el único problema estará en frente. Y es que el Salamanca que hoy visita El Arcángel no conoce la derrota fuera de casa esta temporada. Así pues, será un atractivo duelo entre dos invictos en las mismas circunstancias.