Marín también ha aprendido en su segunda etapa al frente del Córdoba. Del presidente neófito y titubeante de sus primeras apariciones en público, indeciso y poco hablador, al de ayer, ha sufrido una transformación notable. Este empresario de la construcción cordobés dejará la presidencia porque así lo necesita su empresa, Marín & Hillinger, nacida en 1979, y él, que ha vivido un año y medio muy intenso. Desde hace tiempo, Marín ha mostrado su cansancio a sus allegados, cansado de tantos vaivenes y un susto imborrable en el final del pasado ejercicio, que a punto estuvo de costarle el descenso al club.