Al final, la esperada reunión del consejo de administración del Córdoba CF quedó reducida a un encuentro entre el presidente y la totalidad del cuerpo técnico, si bien también estuvo presente Miguel Angel Portugal, director deportivo. La cita se produjo ayer en torno a las dos de la tarde en el despacho profesional de Marín, en la Avenida Cervantes. Una vez acabado el entrenamiento de ayer, Zambrano, junto a todos sus colaboradores, se dirigió rápidamente para la reunión con el presidente, que duró poco más de una hora, si bien por medio hubo tiempo para relajarse en una cafetería cercana.

Marín calificó la charla como de "un cambio de impresiones" y sin que se pusiera en lo alto de la mesa ninguna amenaza ni nada por estilo. El presidente, que en principio se mostró algo reacio a desvelar el contenido de la reunión a preguntas de CORDOBA, acertó a decir que todo giró en torno a que "hay que sacar esto adelante como sea" y que ve a Zambrano "muy confiado de ello".

Para Marín, los jugadores son los que tienen "la última palabra" y les remite a que actúen "como ellos saben y ya han demostrado", haciendo extensivo, una vez más, que cuentan "con todo el respaldo" del consejo de administración, al tiempo que les pide que "echen el resto" en los tres partidos que restan para que acabe la competición.

El presidente no puede ocultar su preocupación, pero no quiere que, en ningún momento, esto pueda hacer mella en los jugadores y en la afición, a la que dice que ha llegado el momento de "volcarse" con el equipo para superar una situación muy complicada y que tiempo habrá de hacer críticas".