MADRID. El presidente del Atlético de Madrid, Jesús Gil, compareció ayer ante los medios para comentar la sentencia del caso Atlético y por la que él mismo fue condenado a tres años y seis meses de prisión, así como la devolución de todas sus acciones del club madrileño. "Es una sentencia inentiligible, indescifrable y casi inejecutable", comentó el dueño del equipo rojiblanco que recurrirá dicha sentencia al Tribunal Supremo lo que retrasará su ejecución por lo menos un año. Gil dejó claro que según los términos de la sentencia no le podrán quitar el club y que lo único a lo que obliga a Gil es a no poder vender las acciones hasta que haya una sentencia firme, señaló a los periodistas. EP