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Al margen

'Hugo 24'

La cinta vuela alto gracias al buen hacer de su director y la pareja de actores que llevan la voz cantante, desprendiendo una incuestionable química entre ellos

Imagen de la película 'Hugo 24'.

Imagen de la película 'Hugo 24'. / Claudia Campoamor / EFE

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Manuel Ángel Jiménez

Manuel Ángel Jiménez

Segundo largometraje, después de Libélulas (2022), escrito y dirigido por Luc Knowles. Fue presentado en la última edición del Festival de Málaga, fuera de concurso, y se estrena ahora como una de las propuestas más interesantes de la cartelera cinematográfica actual. Su protagonista -interpretado con excelente naturalidad y sentimiento por el cantante (suyo es uno de los temas musicales que aparece en el último tramo del filme, Chico raro) y actor Arón Piper- es un joven en apuros, que cumple veinticuatro años y que cuenta con un día para solucionar sus problemas; entre otros, conseguir la cantidad económica necesaria para que no lo echen a él y su hermana (estupenda Marta Etura) de la casa en la que viven desde que su padre desapareció de sus vidas y su madre fue encarcelada por tráfico de drogas. Y, para ello, contará con la ayuda de su colega más cercano, el personaje que encarna, con la suficiente gracia y desparpajo, Marco Cáceres. El reparto lo completan Greta Fernández y Javier Pereira, en papeles más secundarios, aunque tan necesarios.

El filme está construido con inteligencia y sensibilidad, con cierta apariencia de estilo documental y social, poniendo la problemática de la vivienda en primer plano, con una ciudad como Madrid en la que podemos encontrarnos con otros paisajes urbanos diferentes a los mostrados habitualmente. Una ciudad cuyos edificios se hunden, con torres que se vienen abajo, como metáfora del mundo en que vive el personaje y su clase social, tan alejada de conseguir un trabajo y una vivienda digna. Aunque haya algún que otro incidente previsible en la escritura de guion, el relato mantiene interesado al espectador en la peripecia que llevará al protagonista a buscar un futuro, mientras resuelve un presente de lo más complicado. Se pueden ver ecos del cine de Daniel Guzmán y otros directores comprometidos con esta sociedad tan áspera y cruel con muchos de sus habitantes.

La cinta vuela alto gracias al buen hacer de su director y la pareja de actores que llevan la voz cantante, desprendiendo una incuestionable química entre ellos.

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