Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Cultura

Bronce, plata y almagra: el Museo Arqueológico exhibe los metales de la Córdoba almohade en una muestra homenaje a Averroes

La exposición incluye piezas de bronce de Chirinos, monedas almohades cuadradas y fragmentos de zócalos de casas señoriales, ofreciendo una visión del arte y la industria del metal de finales del siglo XII y principios del XIII

El Museo Arqueológico de Córdoba inaugura 'Bronce, plata y almagra en la Córdoba almohade'

A. J. González

Araceli R. Arjona

Araceli R. Arjona

Córdoba

El Museo Arqueológico de Córdoba ha inaugurado este jueves la exposición Bronce, plata y almagra en la Córdoba almohade, centrada en una etapa histórica de la ciudad, la segunda mitad del siglo XII y comienzos del XIII muy desconocida, en la que transcurrió casi toda la vida de Averroes. La directora del museo, Irene Maclino, y el delegado de Turismo, Cultura y Deportes de la Junta de Andalucía, Eduardo Lucena, han presentado la exposición que, según Maclino, rinde homenaje a "una figura universal como la de Averroes, en el 900 aniversario de su nacimiento, por su legado, vinculado al espíritu de los museos arqueológicos, que contribuyen a preservar la cultura del olvido".

La muestra invita a conocer de cerca los testimonios materiales de su tiempo, “un registro más modesto que de otras épocas en cantidad, pero deslumbrante por su riqueza”. La exposición se concentra en una sala y reúne piezas de tres materiales, “el bronce, representado por un conjunto excepcional descubierto en la plaza de Chirinos, de gran exuberancia decorativa”; la plata, “con un conjunto de monedas rescatadas de los Tesorillos de la Finca de Berlanga de Hornachuelos y del tesoro de Priego”; y la almagra, un elemento decorativo visible en muchas casas andalusíes que, según Maclino, “es menos suntuoso, pero no menos fascinante”.

Los bronces de Chirinos son uno de los componentes más sobresalientes de la metalistería andalusí, según reza la leyenda del museo, “descubiertos en 1956, en unas obras de una casa de la plaza de Chirinos, se pensó durante treinta años que eran de época califal”. Sin embargo, el investigador Manuel Ocaña confirmó en los años 80 que eran de finales del siglo XII y,XIII y, por tanto, de época almohade.

Parte de la exposición ‘Bronce, plata y almagra en la Córdoba almohade’.

Parte de la exposición ‘Bronce, plata y almagra en la Córdoba almohade’. / AJ González

Las piezas de plata son especialmente llamativas y curiosas, ya que son de forma cuadrada. Según indica el museo, los almohades introdujeron grandes cambios en la acuñación de las monedas, que eran de esta forma por la intención almohade de sacralizar la moneda, dándole la forma geométrica para ellos sagrada.

Por último, se exhiben dos piezas restauradas que se presentan por primera vez y que muestran los zócalos encontrados en casas señoriales que se pintaban con almagra (pigmento natural), en rojo con fondo blanco y complejas lacerías. Estos fragmentos concretos aparecieron en una excavación en la avenida de las Ollerías, en un solar al norte y fuera del recinto de la Axerquía. No son las únicas, ya que piezas similares se han encontrado en el Palacio de Orive.

La exposición explica a los visitantes cómo los restos materiales de la época almohade son muy fragmentarios e incompletos aunque dan idea del esplendor que se vivió en Córdoba en este periodo. Entre los restos, hay objetos de bronce y acuñaciones de monedas de alta calidad técnica, reflejo de la importante industria del metal, muy controlada por el estado almohade. Esa misma calidad y depurado gusto artístico se observa también en los espacios domésticos más cualificados y ricos, como muestran esos zócalos de habitaciones decorados con complejos diseños de base de lacería.

Programas paralelos

Maclino ha recordado que esta muestra corre en paralelo a otra que se exhibe en el Palacio de la Merced, Averroes y la Córdoba de su tiempo, en la que también se pueden contemplar piezas arqueológicos del fondo del museo en un ejercicio de sinergia que “busca la transferencia del conocimiento”. Asimismo, el museo ha organizado “un completo programa cultural para enriquecer la experiencia”. En concreto, habrá una visita especializada y temática, talleres de arqueología experimental y proceso de restauración de las pinturas murales. Dentro del programa educativo, habrá posibilidad de trabajar en los contenidos de la muestra de forma personalizada, ha informado la directora del museo.

También habrá un programa específico para personas con diversidad funcional y colectivos vulnerables, "para mostrar su contenido a toda la ciudadanía, superando así barreras física y cognitivas".

Tracking Pixel Contents