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Al margen

‘Hamnet’

Jessie Buckley y Paul Mescal, en la película 'Hamnet'.

Jessie Buckley y Paul Mescal, en la película 'Hamnet'. / CÓRDOBA

Manuel Ángel Jiménez

Manuel Ángel Jiménez

Chloé Zhao, la misma que conquistó público y crítica -incluso a los académicos en la noche de los Oscar de 2021- con la melancólica y sensible producción de carácter independiente Nomadland, adapta ahora el exitoso libro homónimo de Maggie O’Farrell -quien también ha coescrito con la directora el guion- poniendo en primer plano y tomando como punto de vista el de una mujer que siempre ha estado fuera de campo, alguien que hasta ahora permanecía a la sombra. El dolor por la pérdida más intenso, el de una madre que pierde un hijo. Un tema que se afrontará, simultáneamente, desde otro lugar por parte del padre, desde la creación artística volcando el sufrimiento en la página en blanco, para dar a luz una de las grandes obras maestras de la literatura dramática. Sí, estamos hablando de William Shakespeare y su esposa -aquí Agnes, aunque su verdadero nombre era otro: Anne Hathaway-, encarnados en el afamado Paul Mescal y Jessie Buckley (excelente, en quien recae el peso de la película a nivel dramático, apoderándose de la pantalla durante los 125 minutos de metraje).

Durante el relato vamos a asistir al primer encuentro y enamoramiento entre ellos, la oposición de la familia a su unión, la naturaleza como marco ideal para la historia (el bosque será un personaje más), la vida matrimonial, la separación física después de marchar él a Londres llamado por el teatro mientras ella se hace cargo de sus tres vástagos (la mayor y los gemelos -el varón es quien da título al filme, magnífico el niño Jacobi Jupe en su magnética y emotiva interpretación- ), la llegada de la señora de negro al seno familiar para que todo se hunda en el dolor y el duelo posterior. La gran escena final nos mostrará el milagro de la creación artística, la resurrección y cómo el dolor puede transformarse en obra de arte y pura catarsis para quien lo experimenta, bien desde la escritura, desde el escenario o la platea. Habrá quien considere esta cinta la cara b de Shakespeare in love; sin embargo, es otra cosa.

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