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Entrevista | La Tremendita Cantaora

«Me siento cerca de los artistas que tienen cosas que decir y son valientes»

Regresa el 13 de noviembre al Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba como estrella consolidada, donde ganó la edición de 2004 con solo veinte años

Rosario La Tremendita.

Rosario La Tremendita. / CÓRDOBA

Hugo Gallardo

Hugo Gallardo

Córdoba

-¿Cómo es Matancera, el espectáculo que presenta en Córdoba este jueves 13 de noviembre?

-Bueno, pues lo que vamos a presentar va a ser un espectáculo que hago en colaboración con Kaita de Badajoz, y es un poco un viaje entre Extremadura y Triana, de dos generaciones, con un cante muy visceral, de dos lugares muy diferentes que tienen muchísima identidad, tanto Extremadura como Triana, y lo vamos a hacer desde un sitio muy desnudo porque solo nos vamos a mostrar con una batería, y bueno, yo creo que es un viaje bastante interesante.

-¿Matancera por las mujeres que participan en las matanzas o viene de ritmos cubanos?

-De las mujeres que recubren la sangre durante la matanza. A mí todo el tiempo se me venían vísceras, se me venía casquería, se me venía sangre, porque tanto el cante de Kaíta como el mío es muy de ese sitio, independientemente de que yo ya sea otra generación y tenga otra búsqueda y otros estudios a nivel de método, pero sí que a la hora de exponer, nos exponemos desde un sitio muy visceral, así que buscando términos llegamos al final a estas mujeres que remueven la sangre, que me parecía muy interesante.

-¿Se puede interpretar como un paso a lo tradicional o en qué momento está La Tremendita a nivel de flamenco fusión?

-Bueno, los orígenes son tradicionales. He tratado de encontrar el diálogo natural de Kaíta también para que se sintiera cómoda y, por supuesto, es evidente que la propuesta de acompañar el cante con el bajo eléctrico, de que haya una batería y que de pronto, a priori sean otros sonidos, ya pasan cosas muy actuales, ¿no? Pero desde luego mi búsqueda siempre hay, como ya me conocéis, hay siempre un pie en el atrás y en la tradición para poder seguir avanzando e indagando. Pero más que un trabajo de investigación, en este caso es un diálogo entre dos cantaoras de dos generaciones.

-¿Cómo es el flamenco que se habla en Triana?

-Con una identidad muy propia. En ese sentido me gusta mucho el diálogo que hay entre Extremadura y Triana porque es verdad que hay muchos sellos propios, hay una forma muy personal en los dos sitios, en cada lugar, en los estilos. Y al final, de manera natural, casi sin pensarlo, es el que vamos a llevar tanto Kaíta como yo a Córdoba. Es algo que sale natural de haber nacido en la tierra, de haber convivido con la tierra y de estar conviviendo con la tierra.

-¿Cuál es la diferencia entre el flamenco de Triana y el de la otra orilla?

-Bueno, Triana es un barrio con su lenguaje. Hace muchísimos años era el barrio más marginal, yo eso lo sé por mi padre y por mi familia, ¿no? Al final en estos barrios, donde hay otra forma de supervivencia y de poder vivir, se crean unos códigos propios. Pero bueno, no es tanto la diferencia de los cantes de Triana con el de Sevilla, sino con los de Extremadura: ahí sí que hay ya un idioma completamente diferente. Escuchas los tangos de Triana y los de Extremadura y estamos hablando de dos identidades muy muy diferentes

-La Tremendita se ha curtido en peñas y certámenes flamencos. ¿Qué aprendizaje saca de ahí?

-Sobre todo muchísimos conocimientos y darle el valor, la importancia y el respeto que esto conlleva para poder seguir avanzando y poder seguir evolucionando. Esos conocimientos. para mí, ocupan un lugar muy importante

-¿Tiene que demostrar más una cantaora flamenca que se sube al escenario con el lado rapado?

-Eso es algo con lo que al final una tiene que vivir porque ahora mismo estamos en una sociedad donde los prejuicios y la estética y todo lo visual determina mucho lo que se espera de ti, pero al final esto es una carrera de fondo y yo llevo desde los cinco años en un escenario dedicándome al flamenco y dedicándome a la música, y trato de estar por encima de todo eso. Yo creo que la mayoría ya me conocen y saben mi trayectoria, saben que llevo más de tres décadas dedicándome a esto y la forma que tengo de hacer las cosas, independientemente de la estética, que un día tenga la cabeza rapada, otro día no, como ahora, o si me pongo un bajo en las manos o una guitarra.

-¿De qué artista se siente cerca?

-Pues me siento cerca de cualquier artista, de cualquier época y de cualquier género que sea auténtico, que sea personal, que sea creativo y sobre todo que todo lo que haga lo haga desde un lugar de verdad; y eso puede ser un artista flamenco, un artista de jazz o de clásico, pero sobre todo de artistas que tienen cosas que decir y que son valientes.

-¿Cuáles son los temas que ahora mismo le interesan llevar al flamenco?

-Los temas que están ocurriendo hoy. A mí me gustaría que, dentro de 100 años, si alguien escucha mi música se pueda hacer una idea de lo que está pasando hoy: en la historia, en la sociedad, en el sistema, en las relaciones sentimentales, que mi música también pueda contar parte de la historia que estamos viviendo ahora. Y esos temas pueden ser sociales, pueden ser políticos, pueden ser temas sentimentales, pero, sobre todo, desde un sitio y desde un lugar donde yo me sienta identificada y pueda defenderlo.

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