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Entrevista | Lorena Doblas Bailaora

«En ‘Fénix’ hablo del amor y de las relaciones tóxicas»

La artista cordobesa estrena el próximo domingo 2 de marzo su primer espectáculo en solitario en el Teatro Avanti

Lorena Doblas estrenará el próximo domingo en Córdoba su espectáculo ‘Fénix’.

Lorena Doblas estrenará el próximo domingo en Córdoba su espectáculo ‘Fénix’. / Camila Guimarey

Araceli R. Arjona

Araceli R. Arjona

Córdoba

Tiene solo 24 años, pero lleva desde los tres años ligada a la danza y el flamenco. Cordobesa del barrio de La Magdalena, Lorena Doblas tiene como principal referente a la bailaora Yolanda Osuna, «que ha sido mi profesora y una ayuda constante en toda mi carrera», explica. En este momento, se encuentra en Kuwait, donde forma parte del cuerpo de baile de un espectáculo que la mantendrá en Oriente Medio hasta el 27 de febrero. Después de eso, el próximo domingo 2 de marzo presentará en el Teatro Avanti de Córdoba el estreno de Fénix, su primer espectáculo en solitario. «En él cuento la vida de una mujer en sus distintas etapas, desde la niñez a la adolescencia y la madurez», ha adelantado, «quiero mostrar los problemas a los que se enfrenta como la falta de amor paterno y las relaciones tóxicas que la obligan renacer gracias a cultivar el amor propio».

El personaje al que da vida en este espectáculo está inspirado en su experiencia personal y en lo que viven muchas mujeres jóvenes de hoy en día. «Lo he creado por mí desde mí, basándome en las historias que yo he vivido en primera persona», confiesa, «historias que he podido canalizar gracias al flamenco». Sobre el escenario, estará acompañada por Alberto Parranquilla al baile y palmas y cinco músicos: Al cante, Amparo Ramos e Isa Jurado; al toque, Juan León y Alba Espert y en la percusión, Manuel Morales Magüe.

«Me interesaba tratar las relaciones tóxicas que hoy en día se ven mucho entre los jóvenes y que siempre tenemos ese miedo a contar», explica, «a mí el flamenco me ha ayudado a salir de una relación así y creo que esto puede ayudar a otras personas que se vean reflejadas en mi historia para que digan que hasta aquí».

Para narrar esas vivencias, Lorena Doblas y su equipo ha creado letras que cuentan con la voz al público esa historia de «reconstrucción del espíritu a partir del amor hacia ti mismo». El baile y la expresión corporal completa esa visión que, en su opinión, «es personal, pero representa a toda una generación».

Lorena Doblas.

Lorena Doblas. / CÓRDOBA

Lorena Doblas sueña con seguir bailando y formar su propia compañía de flamenco con la que dar forma a sus propuestas. Además, está estudiando Pedagogía del flamenco, un grado que le permitirá ser profesora de baile. «Mi Trabajo de Fin de Grado (TGFG) está centrado en la canalización de emociones a través del flamenco, un tema que he desarrollado en este Fénix que ahora estreno», comenta, convencida del poder sanador del arte. El discurso del amor propio se repite en otras artistas como la cantante cordobesa María José Llergo, que acaba de lanzar el single Bien de amores, centrado en la misma idea de rechazo a las relaciones tóxicas. «Las redes sociales han hecho mucho daño, ahora todo es ficticio, no hay sentimiento de verdad, todo parece fácil, de usar y tirar y se está perdiendo la esencia del amor auténtico», asegura convencida, «cada persona pasa por un duelo diferente, en mi espectáculo llego a tener violencia física y psicológica y hay que tener fortaleza para dar el paso de avanzar desde el fondo y para aprender a decir que no a lo que nos hace daño o no nos aporta nada bueno».

Lorena Doblas es una creadora con talento natural. «En mi familia, nunca ha habido nadie dedicado al baile, pero sí se ha escuchado mucho flamenco como hobbie», recuerda, lo que la ayudó desde niña a cultivar el oído, a la vez que aprendía a mover su cuerpo al ritmo de los distintos palos, y a escapar a otros mundos gracias a la música.

 «Fénix es un torbellino de pasión y de dolor que acaba con la luz del empoderamiento», añade, «es un homenaje a la fortaleza del espíritu y un recordatorio de que el amor más importante es el que nos brindamos a nosotros mismos».

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