Entrega de galardones

Los premiados agradecen el compromiso de 'Cuadernos del Sur' con la Cultura

Ana Cabello, Francisco Gálvez y Remedios Zafra destacan la importancia de disponer de un medio literario en Córdoba

Los premios Cuadernos del Sur 2024: Francisco Gálvez, Ana Cabello y Remedios Zafra.

Los premios Cuadernos del Sur 2024: Francisco Gálvez, Ana Cabello y Remedios Zafra. / Manuel Murillo

Rafael Verdú

Rafael Verdú

La editorial cordobesa Almuzara cumple justo 20 años y en este tiempo ha publicado 4.000 títulos en alguno de sus 14 sellos. Hagan las cuentas: salen a un libro publicado cada día, siempre que sus responsables -como la directora de producción, Ana Cabello, o uno de sus fundadores, Manuel Pimentel- hayan descansado en verano y los fines de semana, como la mayoría de los cordobeses. Solo por eso ya atesora méritos suficientes como para ganar el premio Cuadernos del Sur que ha recibido este jueves. 

Cabello ha agradecido el galardón por dos motivos. El primero, porque Cuadernos del Sur, el suplemento de Diario CÓRDOBA, "es nuestra casa". "No hay sábado en que nuestro director de Berenice -la colección de poesía de la editorial- no nos diga que salimos en Cuadernos del Sur, que nos han hecho un par de reseñas", ha indicado al recoger el premio de manos de Juan Manuel Carrasco, delegado de Cajasol. Lo cual dice mucho también del peso que tiene la poesía en el suplemento literario de este periódico. 

El segundo motivo, ha dicho Cabello, radica en que "nuestra sede está en Córdoba" y el premio Cuadernos del Sur es netamente cordobés; "estamos como al principio, con muchas ganas de llevar a Córdoba a todos lados". Según la directora de producción de la editorial, de esos 4.000 títulos ya publicados, el 10% versan sobre temas andaluces, y un 5% hacen referencia de algún modo a Córdoba. Por ejemplo, publicando a autores consagrados como Pablo García Baena o Antonio Gala -ambos ya fallecidos- o jóvenes talentos porque "somos púlpito de nuestros autores y queremos aumentar la industria literaria editorial en Córdoba". 

Ana Cabello y Juan Manuel Carrasco.

Ana Cabello y Juan Manuel Carrasco. / Manuel Murillo

Francisco Gálvez

No es casualidad que Francisco Gálvez haya obtenido en esta segunda edición de los premios Cuadernos del Sur el que corresponde a la mejor trayectoria. Comenzó a publicar poesía hace casi 50 años, en 1973, y sigue al pie del cañón aunque reconoce que a pesar de su extensa producción ha recibido pocos galardones. "A mí nunca me llaman para nada, ¿cómo ha sido esto?", ha bromeado tras recibir el premio de manos de Sara Alguacil, diputada de Desarrollo Tecnológico. 

Francisco Gálvez y Sara Alguacil.

Francisco Gálvez y Sara Alguacil. / Manuel Murillo

Gálvez ha recordado que su larga trayectoria en el mundo de la literatura tiene dos vertientes: la escritura en sí y la gestión cultural, ya que ha sido entre otras cosas responsable del Seminario de Poesía de Córdoba. En su caso, ambas facetas "van totalmente al unísono" desde que en 1973 publicó su primer libro y fundó la revista Antorcha de paja, todo a la vez. 

Para el escritor, "lograr este galardón es un orgullo porque si te reconocen en tu propia ciudad puede ser lo mejor que a todos nos puede ocurrir, sobre todo cuando viene de una madre tan esquiva como la que en alguna ocasión es nuestra Córdoba, tan indiferente a nosotros mismos". ¿Senequismo cordobés? Puede ser, si se interpretan así sus palabras: "Estos premios han llegado para oponerse y contrarrestar el olvido hacia lo nuestro, para que Córdoba sea cada día mejor". 

Gálvez ha terminado su breve discurso recordando algunas citas de Ginés Liébana ("el peso que lleva Córdoba en la historia universal eso nos forma y nos hace más responsables"), Antonio Gala ("ser de Córdoba es una de las cosas más importantes que se pueden ser en este mundo") o García Baena ("la poesía va de mano en mano como una antorcha"). 

Remedios Zafra y Eva Delgado.

Remedios Zafra y Eva Delgado. / Manuel Murillo

Remedios Zafra

Remedios Zafra escribe sobre todo ensayos (sobre feminismo, cultura contemporánea, identidad de género) porque de ese modo puede explayarse y recrearse en el uso de la palabra, que confiesa adorar. Natural de Zuheros, donde nació el mismo año en que Gálvez publicó su primer libro), sostiene que "ser de pueblo marca también una identidad. No sé de qué manera, pero quienes somos de pueblos pequeños nos vemos obligados a estar y no estar al mismo tiempo". ¿Y cómo se explica esa contradicción? Por ejemplo, recordando que "En Zuheros es donde estoy más tiempo porque sueño con Zuheros todos los días, mis padres están en mi pensamiento la mayor parte del tiempo". 

De hecho, Zafra ha hecho en su discurso de agradecimiento del premio Cuadernos del Sur (entregado por Eva Delgado, directora general de Cultura) varias referencias a la importancia de los padres en la formación cultural, más aún en su generación. No había en su casa demasiados libros durante su infancia, hasta que su padre comenzó a llevarle títulos sueltos de colecciones que al final quedaban incompletas y que trataban sobre los temas más variopintos. En aquellos libros veía Zafra pocas escritoras, quizás ninguna en las series científicas. Con el tiempo eso ha cambiado, en lo que ha influido el papel de la educación y los recursos públicos como las bibliotecas, según su relato. 

La ensayista ha agradecido el premio a Cuadernos del Sur por "seguir apostando por la Cultura, que en un mundo donde prima lo cuantificable no caiga en esas lógicas y siga mirando a eso que suele mirar la Cultura, el lugar donde las contradicciones pueden convivir, donde lo difícilmente narrable puede tener su cabida. Los poetas lo saben bien y también quienes se dedican a la Cultura".