Reportaje

Jóvenes en busca de su propia voz literaria

El Centro Andaluz de las Letras inaugura la 17ª edición de la Escuela de Jóvenes Escritoras y Escritores con 34 talentos, entre ellos, cinco cordobeses

Foto de familia de profesorado y alumnado de la Escuela de Jóvenes Escritores.

Foto de familia de profesorado y alumnado de la Escuela de Jóvenes Escritores. / CÓRDOBA

Araceli R. Arjona

Araceli R. Arjona

Tienen entre 12 y 20 años y unas ganas locas de aprender todos los secretos de la literatura. El Centro Andaluz de las Letras inauguró este lunes en Mollina (Málaga), una nueva edición de la Escuela de Escritoras y Escritoras que organiza el Centro Andaluz de las Letras y que este verano reúne a 34 talentos, entre ellos, cinco cordobeses. Almudena Medina, Elvira Cabrera, Esteban Zuazo, Iván Sedano y Lucía Manrique vienen de Córdoba y estaban expectantes y deseosos de sacar el máximo jugo a esta oportunidad.

Como el resto de compañeros Lucía Manrique, estudiante de Bachillerato musical de 17 años, ha escrito desde que tiene uso de razón. «Me encanta leer y gracias a mi madre, siempre he estado rodeada de libros, me interesan muchas cosas y este seminario me parece fantástico para descubrir una parte de mí que tenía para mi sola y que he descubierto que puedo compartir con otros», comentó, «estoy conociendo a gente muy interesante y aprendiendo muchas cosas sobre la literatura que me resultan muy motivadoras». Iván Sedano, de Villaviciosa solo tiene 14 años. Según su madre, «en casa, no hay nadie relacionado con la literatura, pero él es un niño inquieto que no para de leer y siempre está pendiente de aprender cosas nuevas, está muy ilusionado con este campamento y para nosotros es una oportunidad para que desarrolle su creatividad».

Clases de la primera jornada de la Escuela de Jóvenes Escritores, en Mollina.

Clases de la primera jornada de la Escuela de Jóvenes Escritores, en Mollina. / CÓRDOBA

Silvia Hidalgo, escritora e ingeniera informática, autora de las novelas Dejarse Flequillo y Yo, mentira y Nada que decir es una de las profesoras que estos días impartirán su docencia a los jóvenes, entre los que hay mayoría de chicas. «Les enseñaré conceptos básicos de estructura, gramática, diálogos y puntos de vista, sobre cómo deben construir personajes y convertir una idea o una anécdota en un texto narrativo», explicó a este periódico, «pero sobre todo, intentaré compartir con ellos mi experiencia como escritora». Tras un primer contacto con los chavales, aseguró que «están llenos de entusiasmo y de ganas de aprender, se trata de que cada uno encuentre su propia voz literaria, algo que es una mezcla de talento innato y de mucho trabajo de reescribir, porque un buen texto nunca sale bien a la primera».

Las clases de Antonio Díaz Mola, graduado en Filología Hispánica investigador sobre la Teoría de la Literatura, además de autor de obras como Apostasía, que le valió el Premio RNE este año, les allanará el camino en el ámbito de la poesía. «He planteado las clases como un seminario socrático en el que podamos dialogar y debatir, con dinámicas donde trabajar el proceso creativo para que descubran que la poesía también está en el lenguaje conversacional», explicó. La mayoría de los seleccionados presentaron un relato, muy pocos eligieron la poesía, por eso quiere que descubran esta otra faceta. Su objetivo es que saquen el máximo partido al curso. «Intentaremos enseñarles y aprender de ellos, está claro que los más jóvenes tienen mucho que decir».