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La voluntaria

«Carmen Machi eleva el filme muy por encima de lo que sería con otra intérprete»

Un fotograma de la película. CÓRDOBA

Después de clausurar la última edición del Festival de Cine en Español de Málaga, se puede ver en cines la segunda película que dirige la cineasta catalana Nely Reguera, tras su interesante ópera prima: María (y los demás). En este caso, la película es, fundamentalmente, la actriz protagonista. El trabajo de Carmen Machi eleva el filme muy por encima de lo que sería con la elección de otra intérprete y, sobre todo, más allá de la calidad del guion y la realización.

Nos viene a contar la peripecia de una médico jubilada, que, aburrida de su nueva vida, busca otro sentido a su existencia alistándose en una ONG para trabajar en un campo de refugiados griego. Allí, lo primero será vivir un choque con la realidad al enfrentarse al día a día de estos olvidados, aunque rápidamente comprobará lo encorsetado que puede resultar el protocolo de actuación en cada uno de los problemáticos casos que se le presentan.

Podría actuar con su saber y experiencia, pero no se lo permiten las reglas a las que ha de ceñirse. Esa es la premisa con la que arranca esta cinta, aunque pronto emprenderá otro camino, después de tomar contacto con un niño que la enamorará. Por él decidirá actuar con su corazón en una arriesgada aventura.

Pero la felicidad está reñida, parece ser, con lo que se debe hacer en casos como el que se retrata aquí. El filme está construido en función del trabajo de la protagonista, es un viaje de acompañamiento: de la actriz y su personaje. Incluso, podríamos decir que lo mejor está en el tramo final de la producción, en el final del viaje que realiza esta mujer hacia ninguna parte… o no, porque el itinerario la llevará hasta lo más profundo de sí misma, descubriendo cosas que no habría imaginado nunca de no haberse embarcado en esta experiencia vital, aunque el precio será alto y a costa de conocer las contradicciones del ser humano, porque la burocracia del sistema puede llegar a imposibilitar hacer realidad los sueños de libertad. 

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