"El flamenco ha llegado muy tarde a la Universidad", ha señalado este martes el saxofonista y flautista Jorge Pardo durante su paso por la Cátedra de Flamencología de la Universidad de Córdoba, donde ha hecho un recorrido su trayectoria ligada al arte jondo junto a su director, David Pino, y el periodista Fernando González Caballos. Camarón de la Isla, Paco de Lucía y Chick Corea son solo algunas de las importantes figuras con las que ha trabajado este músico, que desde muy joven se sintió atraído por «por toda la música, desde Jimmy Hendrix a Joan Sebastian Bach», y que se lanzó al escenario «con una flauta y un saxo en las manos en un momento en el que los grandes maestros de esos instrumentos eran jazzistas, aunque, sin embargo, mi entorno era flamenco».

Y de ese coktail nació una trayectoria artística en la que fue pionero en introducir el viento en el flamenco, estableciendo un puente con el jazz y, siguiendo la estela de precursores como Tete Montoliú, ensanchar el camino de estos géneros en España, siendo el primer artista del país que ha obtenido el reconocimiento de la Academia Europea del Jazz. 

«El flamenco y el jazz tienen en común el amor por el compás, la fuerte expresión, el soniquete, el swing, el groove, el pellizco, además de un montón de grandes intérpretes en ambos géneros», ha explicado Pardo, que ha señalado que «también hay diferencias estéticas que se derivan de haber nacido en dos países muy diferentes, uno capital del imperio global y otro mucho más pequeño, casi sin mercado ni industria».   

'La Leyenda del Tiempo'

Entre los hitos más importantes del saxofonista y flautista, González Caballos ha destacado durante el coloquio, celebrado en el Conservatorio Superior de Música Rafael Orozco, el grupo Dolores, que Pardo fundó junto a Pedro Ruy Blas, además de su participación en un disco tan paradigmático como La Leyenda del Tiempo, de Camarón de la Isla. «Creo que, por el momento en que lo conocí y de la manera que aparece en mi vida, Camarón es el músico más impresionante que he conocido», ha reconocido Pardo, que ha recordado que es bien sabido que ese ahora emblemático trabajo «no gustó en su día, incluso fue vilipendiado».

«Recuerdo una sensación caótica en la grabación de La Leyenda del Tiempo, me parecía que nadie dirigía ese barco, parecía a la deriva. Pero viéndolo desde el concepto social de la época, primaba más el amor, el deseo y la pasión por hacer cosas nuevas y equivocarse que acometer algo formalmente aceptable», ha indicado el músico.

El saxofonista y flautista Jorge Pardo (d) durante su paso por la Cátedra de Flamencología de la Universidad de Córdoba. FRANCISCO GONZÁLEZ

Paco de Lucía ha sido otra de las grandes figuras en la trayectoria del instrumentista, miembro casi permanente del famoso sexteto que creó el famoso guitarrista gaditano y que se convirtió «en una familia». Y este artista, según explicó el saxofonista, llega al mismo nivel de admiración que el de la isla de San Fernando: «Mi colaboración con él fue mucho más intensa. Fue una relación de hermandad total y es difícil desglosar esas emociones en palabras». 

Trayectoria internacional

Pero Pardo también tiene una trayectoria internacional de gran peso de la mano de Chick Corea, con cuya banda, una de las más importantes del panorama jazzístico contemporáneo, ha girado en los últimos diez años hasta la muerte del músico norteamericano el pasado 2021. Durante la charla también han salido a relucir nombres como Carles Benavent, Tino di Geraldo y Chano Domínguez, y se ha hablado de su carrera en solitario y su amplia discografía, estando el flamenco en el foco de esta conversación. «Con una flauta en las manos en los años setenta y ochenta en un ambiente flamenco yo era un bicho raro, pero, por otro lado, me sentía cómodo porque la familia flamenca siempre me ha aceptado y me ha tratado muy bien, mirándome con curiosidad y dándome aliento. Quizá en los estamentos oficiales o más altos, la critica ha sido más ácida, pero entre los artistas y la calle ha sido muy alentador siempre», ha relatado el músico, que considera que este arte «ha llegado tarde a Universidad, tenía que haber entrado hace cincuenta años», aunque ha asegurado que títulos como el de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad «favorecen mucho al colectivo de artistas y a la opinión pública porque todavía hay ciertos círculos en los que el flamenco no ha dejado de ser una cosa de borracheras, nocturnidad y jolgorio y estos títulos hacen reflexionar a esa gente». La visita de Jorge Pardo se extenderá a mañana miércoles para ofrecer una clase magistral a los alumnos del Conservatorio Superior de Música Rafael Orozco. «Es necesario que un artista transmita su sentimiento y emoción a las nuevas generaciones que se interesan por ello, y a eso me debo», ha concluido el músico.