El yacimiento arqueológico de Medina Azahara ha abierto este martes su armazón con rutas alternativas a las habituales, en las que el público asistente ha podido conocer de primera mano y en directo las labores de protección y conservación de esta joya histórica, así como la labor diaria de los trabajadores de todas las áreas de este entramado, con motivo del Día Internacional del Patrimonio Mundial.

En itinerarios de dos horas cada uno, repartidos a lo largo de la mañana, los visitantes han asistido visiblemente impresionados a la cotidianidad del personal de mantenimiento, vigilancia, de aspectos técnicos y hasta de limpieza, sin olvidar los complejos proyectos de catalogación, organización y restauración que impulsa Medina Azahara, tanto en la zona del museo y centro de visitantes como en el emplazamiento arquitectónico mismo.

Los visitantes han asistido a todas las labores del yacimiento arqueológico en itinerarios de dos horas

La jefa de conservación Blanca Jiménez y la conservadora María Araceli López han guiado al grupo por el entramado humano que hay tras la conservación del yacimiento, así como los ambiciosos proyectos arquitectónicos y urbanísticos que este impulsa.

La importancia del paisaje en la antigua ciudad

Desde el mirador del Museo de Sitio, "un lugar que normalmente pasa desapercibido para el público", explicaba Araceli López, las conservadoras han explicado dos proyectos en fundamentales en los que trabaja la administración del yacimiento. Declarado Bien de Interés Cultural en 1985 y Patrimonio Mundial en 2018, Medina Azahara está a punto de ver reconocido su interés paisajístico en Andalucía, ya que "no puede entenderse la antigua ciudad de la Medina sin su paisaje y el complejo entramado de infraestructuras hidráulicas que lo pueblan", aclaraba la conservadora. De este modo, el personal se esfuerza en la puesta en valor de este entorno, así como en su capacidad para albergar rutas de paseo que unan el yacimiento con el centro de visitantes y con la ciudad de Córdoba.

De aprobarse el proyecto urbanístico que plantean, Medina Azahara contaría con varios caminos peatonales; desde el museo, a través del antiguo paseo ceremonial de la Almunia; desde camino de la Alameda del Obispo; otra ruta por el camino de los Nogales, aprovechando el canal del Guadalmellato, así como por las fincas de recreo de las proximidades.

Las conservadoras Blanca Jiménez y Araceli López muestran al público los materiales almacenados hallados en las excavaciones del yacimiento AJ GONZÁLEZ

Labores arqueológicas y de conservación

Además de una vista privilegiada a los laboratorios de catalogación y conservación de los materiales encontrados, muchos de los cuales cuentan con vidrios y piezas demasiado frágiles para su exposición, los asistentes se han acercado a través de la lanzadera gratuita al yacimiento, donde han asistido a las explicaciones de la arqueóloga María del Carmen Rodríguez y la restauradora Alejandra del Pino.

Los laboratorios catalogan y conservan piezas demasiado frágiles para su exposición

Del Pino ha incidido en las minuciosas labores de conservación en los paramentos, las complicaciones de las mismas en función de la climatología, así como los procesos mediante los que se evita que la vegetación, los musgos y los hongos deterioren las superficies.

María del Carmen Rodríguez ha profundizado en los proyectos de excavación del yacimiento, que hasta la fecha solo ha sacado a la luz del diez por ciento de toda la riqueza que alberga el territorio, para cuyo objetivo están preparando un proyecto, en colaboración con la Universidad de Córdoba, para localizar, mediante avanzada tecnología de sensores, todas las superficies de edificaciones que oculta el misterio de esas tierras calurosas y doradas, fruto de obsesión de antiguos príncipes y califas.