Fernando León de Aranoa, el mismo que firmara Los lunes al sol (2002), escribe y dirige esta inteligente, divertida y sarcástica sátira sobre una empresa que capitanea un personaje que Javier Bardem eleva a lo más alto, gracias a un magnífico trabajo lleno de matices y suficientemente contenido como para dibujarlo con precisión. El tipo, un empresario que ha heredado una fábrica de balanzas por vía paterna, sueña con recibir una distinción de excelencia, una placa más para rellenar el hueco que espera en la pared del chalet familiar.

Es curioso cómo consiguen, actor y director, que este tipejo se lleve de calle al público, que empatiza y se lo pasa en grande con las barbaridades, trampas y entuertos organizados por este ejemplar jefe. En cierta medida, es como si el protagonista que Aranoa bautizó como Santa hace casi veinte años se hubiese hecho mayor, escalando hasta lo más alto. Eso sí, continúa siendo alguien con pocos escrúpulos a la hora de complicarse la vida. Aquí, como más de un empresario de esos que vemos cada día en la prensa añorando la excelencia del premio que le lleve a lo más alto, este buen patrón es capaz de cualquier cosa para conseguir solucionar el circo que tiene montado, un circo donde el guionista consigue, como se suele decir, que le crezcan los enanos: los problemas propios de recursos humanos se entremezclan con los personales y familiares.

Despidos improcedentes que justifica de cualquier manera, relaciones poco apropiadas con becarias, maniobras ilegales para cumplir cualquier objetivo y discutibles relaciones con el alcalde de turno que se presta a ello y le invita al palco de autoridades del teatro municipal para conseguir favores mutuos.

Puede que se nos escape alguna carcajada, aunque después nos asustemos de lo que nos estamos riendo. Porque hay bastante mala uva en esta película. Bastaría ponernos en la piel de los personajes damnificados por este patrón para que la comedia se transforme en drama o casi tragedia. Con El buen patrón, este cineasta vuelve a situarse en lo más alto de su filmografía.