El Consejo de Gobierno aprobó ayer el II Plan de Impulso de la Lectura en Andalucía, que invertirá 6,62 millones de euros los próximos dos años para fomentar los hábitos lectores entre la población rural y en los colectivos desfavorecidos y también para ampliar la alfabetización digital. Este segundo plan pretende dar continuidad a la estrategia iniciada en el primer plan de 2005 para mejorar los índices de lectura, que pasaron del 83,3% de la población mayor de 14 años en 2004 al 87,7% actual, según señaló el consejero de Cultura, Paulino Plata.

Tras destacar que el primer plan desarrollado extendió la cobertura de la red bibliotecaria pública al 98 % de la población y la generalización de los clubes de lectura, Plata indicó que persiguen eliminar barreras en el acceso a la lectura, para lo cual elaborarán planes experimentales en municipios de menos de 50.000 habitantes. Además, el primer plan, que supuso incentivos de la Junta al sector editorial de 6,5 millones, permitió que el grupo de lectores frecuentes de libros en tiempo libre aumentara desde el 34,4% al 38 %.

De los lectores andaluces, destaca el predominio de los usuarios de periódicos (74 %) y los libros (54,4 %), seguidos de las revistas (46,1 %) y los cómics (17,9 %), según los datos del Observatorio de la Lectura.

En este segundo plan, ha señalado el consejero, se promoverán iniciativas dirigidas a desempleados de larga duración, centros de educación permanente de personas adultas y residencias y centros de día para mayores. Asimismo, el plan busca mejorar la accesibilidad de estos centros con material como lupas y atriles y la elaboración de recursos específicos, principalmente audiolibros y colecciones en braille para personas con discapacidad. También se prevé ampliar el número de centros escolares que abren sus bibliotecas a todo el público en horario no lectivo, que actualmente es del 42 % de los colegios e institutos públicos andaluces.

Para mejorar la comprensión lectora en el proceso de aprendizaje, el plan propone ampliar el tiempo dedicado a este objetivo en los centros docentes e incluir materias y técnicas de fomento de la lectura en los planes de estudio de las titulaciones universitarias más vinculadas a la educación. Asimismo, habrá medidas para apoyar y reforzar el papel de la familia, entre ellas la creación de servicios de préstamos de libros a domicilio y la distribución de guías de recomendaciones.

La estrategia aprobada para los próximos dos años consolidará la creación de los clubes de lectura, que actualmente superan los 400, y se potenciarán encuentros entre clubes y acciones formativas para sus gestores, además de la formación de grupos de lectura en centros escolares, universidades y hospitales.

Además, se apoyará la creación literaria y los sectores editorial y librero; y se reforzarán el Observatorio de la Lectura y las ferias del libro, según Plata.