FECHA Y LUGAR DE NACIMIENTO GIJON (1929)

TRAYECTORIA SE HA DEDICADO PRINCIPALMENTE A LA COMEDIA TEATRAL, AUNQUE HA PARTICIPADO EN NUMEROSAS PELICULAS Y EN SERIES DE TELEVISION COMO ´LA CASA DE LOS LIOS´ O ´TRUHANES´, QUE LE DIERON UNA GRAN POPULARIDAD.

No importan los años. Arturo Fernández, el galán más seductor del teatro español, sigue recorriendo todo el país de escenario en escenario sin una arruga en el traje y poniendo siempre una sonrisa, cuando no una carcajada, en los rostros de los espectadores. La montaña rusa es el último gran éxito de este actor al que sus personajes rejuvenecen. Junto a Carmen del Valle, hoy se subirá a las tablas del Gran Teatro.

--Siempre ha triunfado con los papeles de simpático galán y seductor un poco frívolo y pícaro. ¿Es así Arturo Fernández?

--Qué más quisiera yo que parecerme a los personajes que interpreto. Yo soy un actor que hablo lo que un autor escribe y, bueno, lo que digo no lo digo mal.

--¿Por qué se ha autoencasillado en estos papeles?

--Cada actor tiene una forma de interpretar. Está el actor genérico que se pone una calva y una joroba e interpreta varios personajes. Pero si mides 1,83, la vida te ha tratado bien físicamente y te pones un buen traje, estás encasillado en esa alta comedia, que dicho sea de paso, es el género más difícil de interpretar. El drama no tiene ninguna importancia, la comedia sí.

--Hablando de drama, ¿le gustaría interpretar papeles dramáticos?

--Los he interpretado. Llevo 38 años con mi propia compañía y la primera vez que hice algo con ella fue Dulce pájaro de juventud y tuve varios premios por esa interpretación. Pero ocurría que en los momentos verdaderamente dramáticos, conmigo la gente se partía de risa. Era por mi tono, mi forma de hablar. El público es el que te dice "chatín, lo tuyo es la comedia". En mis comedias, cuando se levanta el telón, huele a chanel número 5. Ahí me encuentro como pez en el agua.

--¿Qué tiene de especial el personaje que interpreta en La montaña rusa ?

--Es la mejor comedia que he puesto sobre un escenario, precisamente porque viene avalada por el autor de Los puentes de Madison . Es de esas comedias que ya no se escriben y el público tarda en olvidar. Cada diez minutos hay una gran sorpresa. Te ríes mucho, pero también te pueden caer un par de lágrimas.

--En sus montajes siempre se acompaña de excelentes actrices y mujeres muy guapas. ¿Qué destacaría de Carmen del Valle?

--Es la mejor actriz joven que hay actualmente en el teatro español y he tenido la suerte de encontrarla. Los críticos dicen que esta es mi mejor interpetación y, si es así, se lo debo a la réplica de Carmen del Valle.

--¿Es difícil sostener una obra como La montaña rusa con solo dos actores?

--Lo que es difícil es encontrar el éxito. Hay comedias que tienen diez personajes y son un fracaso. En esta comedia hay solo dos personajes, pero parecemos cuarenta. Hay un ritmo trepidante y es muy grata de ver. Son dos horas que a la gente les parecen muy cortas.

--¿Qué le debe al Arturo Valdés de La casa de los líos ?

--La televisión tiene la ventaja de hacerte popular. Fue un personaje que yo fui modulando a mi estilo. Los guionistas me lo permitieron. Le debo mucho, estoy muy agradecido porque durante los cuatro años que duró la serie viví como con una segunda familia con Lola Herrera, Florinda Chico... Me ha dado grandes satisfacciones. Todavía la gente me pregunta por qué no la volvemos a hacer. No entiendo por qué no la reponen. No sé cual es el misterio.

--En esa serie fue donde empezamos a escuchar su famosa coletilla. ¿Lo de chatín era suyo o de los guionistas?

--Es de Asturias. En mi juventud se aplicaba mucho el guapina, chatina, y un buen día lo saqué. Desde entonces me he quedado con el chatín, lo que me enorgullece mucho.

--¿Volveremos a verle en televisión?

--Las primaveras se me echan encima. Yo soy un actor netamente de teatro y me costaría mucho. En la televisión manda mucha gente y yo no estoy acostumbrado. Yo elijo mis comedias, mis actores... y se me equivoco, me equivoco yo.

--A sus 81 años, ¿se ha olvidado de envejecer o es que sus papeles lo rejuvenecen?

--Posiblemente sea esto último. Siempre he sido un insconsciente y no admito disgustos, no merece la pena. Nos preocupamos de cosas absurdas. Soy feliz conmigo mismo. La vida me ha tratado bien y creo que soy un buen ciudadano, pienso que no he hecho daño a nadie; a alguna mujer, a lo mejor. Siempre he respetado a los demás y eso también lo he recibido yo.

--Su vida debe estar plagada de curiosas y divertidas anécdotas dignas de unas jugosas memorias. ¿Por qué nunca lo ha hecho?

--Porque el que inventó las faltas de ortografía fui yo. Admiro al que sabe escribir. Yo solo he escrito cartas de amor y de eso hace mucho tiempo. Las rompí y ahora me arrepiento

--¿Ha cambiado el paso del tiempo su forma de ver las cosas, de pensar? ¿Qué echa de menos?

--El respeto, la escala de valores, esa educación que se ha perdido. Dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor y creo que mi época fue mejor. Posiblemente porque ves que la vida ya se acaba y alguien te está reclamando desde arriba y quizá por eso ves las cosas de otra manera, pero he sido fiel a mí mismo y la verdad es que estoy orgulloso de mí.

--¿Le tiene miedo a algo todavía?

--Cuando vas por la vida como tienes que ir, no tienes miedo a nada. Yo tengo un amigo que me dice "tú te vas a quedar aquí", y es posible que se dé ese caso. Hombre, puedo tener miedo a algunas cosas como dejar de besar a mis hijos, y a ese pensamiento le dedico de vez en cuando tres minutos de mi preciosa vida.