La historia se hace en días concretos, pero tarda años en escribirse. Y en la historia de las fotos tomadas por Robert Capa en la guerra civil española, la revelación por El Periódico de Cataluña del enclave exacto donde el legendario fotoperiodista tomó el reportaje que incluye al miliciano caído abre un nuevo capítulo. Así lo reconoció ayer Willis Hartshorn, el hombre que en 1994 sucedió a Cornell Capa como director del Centro Internacional de Fotografía (ICP), que usó términos como "fascinantes, importantes" y "convincentes" para definir las fotografías publicadas en este diario el pasado 17 de julio, que sitúan la serie definitivamente en Espejo y no, como siempre se creyó, en Cerro Muriano.

"Durante 25 años el ICP ha estado intentando investigar esta foto y entenderla y las imágenes (paisajes de Espejo hoy en día que se corresponden con los de Capa) son increíblemente importantes en términos de resituar dónde se tomó la imagen. Son una enorme contribución a la investigación y parecen ser una de las pruebas más contundentes", constató Hartshorn desde el museo que conserva y gestiona el legado de Capa. "Viendo estas pruebas sería muy difícil decir que es Cerro Muriano", concluyó.

LOS PROXIMOS PASOS El ICP da la bienvenida a la revelación, ante la que se plantea los siguientes pasos: "El próximo debe ser entender las ramificaciones, cómo el cambio de localización cambia lo que creíamos saber sobre la foto. Sería fantástico ir a Espejo, hablar con los historiadores, que ellos vengan aquí y abrirles los archivos para que investiguen..."

Hartshorn busca situar el descubrimiento en el terreno propio del museo, la difícil búsqueda de la verdad cuando han pasado siete décadas. "Por eso esta información es tan importante: es algo muy factual", afirma. Pero aceptar Espejo como escenario es una cosa. Asumir que las fotos fueron posadas, una muy diferente. "Eso requerirá más investigación y no se pueden alcanzar conclusiones hasta que haya otras investigaciones", dice el director del centro. Hartshorn cree que incluso tras "uno, dos o cinco años más" de trabajos, "será muy difícil que podamos decir definitivamente bajo qué condiciones se tomaron las fotos. Incluso con toda la información quizá nunca sepamos qué pasó realmente".