La quinta edición del Rock and River Blues Festival, encuadrado en la actividad cultural Calleteando de Puente Genil, que culminó el viernes, se ha dedicado a Chiqui, un amanta del blues y del rock, fallecido el domingo apuñalado.

En la Matallana no cabía ni un alfiler, con la actuación de la banda sevillana Groovy Blues, un grupo de blues abierto, dinámico y sin limitaciones, que da una importancia vital a que los directos sean divertidos.

Posteriormente, actuó Nasty Boggie, quien protagonizó la Jam Session en el Sonar Music Club, una banda de blues y swing nacida a mediados del 2006 que toca desde el profundo estilo Chicago blues hasta el ritmo del californiano West Coast Blues. El momento estelar se vivió en el Auditorio de Los Pinos junto al mismísimo Mark Hummel, uno de los principales iconos de la armónica y que llegó a Puente Genil en exclusiva nacional. Por la tarde, en la sala Matallana, se celebró la Master Class que tuvo como protagonista a Mark Hummel, quien por la noche compartió escenario con Igor Prado Band, los Fabulosos Blueshakers y Boro Boro Blues.