FESTIVAL QURTUBA JAZZ 2003

Intérprete: Roy Hargrove.

Lugar: Gran Teatro.

Día: sábado, 8 de noviembre.

Clamor popular ante el espectáculo que cerró en la noche del sábado la primera edición del Festival Qurtuba Jazz. El muy esperado trompetista tejano Roy Hargrove desembarcaba en Córdoba acompañado por una contundente formación de nueve músicos entre los que se cuentan dos baterías, tres teclistas o dos saxos. El objetivo quedó bien de manifiesto desde el principio: hacer una música negra, de gran pegada y basada en ritmos funky, sobre la que el trío de vientos despliegue sus furibundas descargas musicales.

No deja de ser la suya una fórmula de lucimiento en los solistas y perturbadora cadencia en la sección rítmica; una estructura desequilibrada en la que el indudable talento de la segunda línea se entierra bajo un compromiso impuesto de mero acompañamiento, de red protectora sobre la que Hargrove y sus dos tenores realizan sus ejercicios mortales. Pero, aunque predecible, esta solución se muestra inapelable, sumamente efectiva en sus presupuestos de conectar con el público.

A través de esa pulsión incontrolada que desencadena la rítmica y el repertorio de excesos, virtuosismo y sonoridad de unos saxos que con razón arrancan más ovaciones del público que el propio Hargrove, despliegan los norteamericanos un concierto de más de dos horas de duración. Una montaña rusa, en ocasiones muy premeditada --todos los temas de la primera parte siguen el mismo esquema de desarrollo in crescendo de las intervenciones-- pero en general muy bien conducida y dosificada en sus tempos.

ESPECTACULO DEMOLEDOR

Una bien engrasada máquina de hacer música que se nutre, ya en la segunda parte del recital, de otras influencias negras como el R&B o el reggae hasta rematar una experiencia musical explosiva que, pese a las objeciones, es el espectáculo de jazz más demoledor que se ha visto por aquí en mucho tiempo.