Fiel a su fama de rebelde e inconformista, el actor norteamericano Sean Penn defendió ayer en el Festival de San Sebastián la necesidad de "tener voz propia" y alzarla "contra nuestros gobiernos".

En la conferencia de prensa ofrecida poco antes de subir al escenario del Kursaal para recibir el Premio Donostia que le otorga el Festival, Penn reivindicó su derecho a tener opiniones políticas y a manifestarlas. "El pueblo entero tiene la obligación de hablar y decir lo que piensa en cada momento. Yo soy parte del pueblo, por lo tanto hablo. No me parece bien que esté muriendo gente y nosotros nos quedemos cómodamente sentados", dijo en referencia a la actual política exterior de Bush. Penn criticó a quienes pretenden que los artistas permanezcan callados y no expresen sus opiniones políticas y dijo que "si no tienes voz propia no puedes ser un artista con credibilidad".

En línea con su interés por lo que se produce al margen de los grandes estudios de Hollywood, el último filme que ha protagonizado el actor es 21 grams . del mexicano Alejandro González Iñárribu, director de Amores perros . En 21 grams , que se proyectó ayer en el Festival, Penn interpreta al receptor del órgano de un donante fallecido en un accidente de tráfico.

Por su parte, la última película del peruano Francisco Lombardi, Ojos que no ven , decepcionó en el Festival, en cuya Sección Oficial compitió ayer junto a la original y tierna cinta brasileña Camino de las nubes de Vicente Amorim. Lombardi ha querido rescatar un período especialmente duro para su país --la caída de Alberto Fujimori tras la aparición de los vídeos que involucraban a Vladimiro Montesinos en sobornos a altos cargos del país--, para crear el entorno en el que se mueven las seis historias elegidas por el cineasta peruano, como si se tratara de un mosaico de la compleja sociedad de Perú en una etapa especialmente dura. Lombardi negó que Ojos que no ven sea una película política y aclaró que el componente político es utilizado como entorno para relatar las historias.

En cuanto al cineasta brasileño Vicente Amorim, que ayer presentó en la Sección Oficial del Festival su ópera prima O caminho das nuevns (Camino de las nubes), consideró al presidente de Brasil, Lula da Silva, como "un síntoma del cambio psico--social que vive el país". Durante la conferencia estuvo acompañado de Lucy y Luiz Barreto, productores de la cinta.