Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Poesía

Un puente levadizo entre literaturas

Hijas de un sol naciente

Hijas de un sol naciente / Córdoba

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Córdoba

Joan de la Vega, además de su labor como editor de La Garúa Libros, imprescindible para la poesía española de las últimas décadas, cuenta también con una trayectoria consolidada como poeta, caracterizada por su ecologismo, su actividad deportiva y su gusto por las formas literarias japonesas. Estos tres vértices se combinan de nuevo en 'Hijas de un sol naciente'. Las hojas de este libro miran hacia el Oriente, no tanto como temática, que también, sino como inspiración para encauzar la propia voz. El subtítulo, 'Tríptico zenital', enmarca tres poemarios separados cronológica, argumental y estilísticamente, pero unidos por su vínculo con el país del sol naciente.

La primera tabla, “En torno a Issa y otros difuntos”, conecta con la trágica existencia de Issa, mencionando también a otros famosos haiyin del periodo Edo, junto a versos que apuntan, claramente, a la actividad del propio autor: “El joven corredor ignora/ que el adversario no es/ la gravedad, sino su sombra”. En esta serie, más que la métrica exacta de las estrofas japonesas, de la Vega retoma su espíritu contemplativo, entreverado, como suele ocurrir en los haiyin hispanos, con un aspecto cerebral más reflexivo, como en los siguientes versos de tintes machadianos: "Alrededor del instante/ un niño juega,/ escenifica/ la captura del infante/ que era". Predomina en esta parte el gris de un pesimismo que apunta, entre otras reflexiones, hacia la desconexión entre una naturaleza numinosa y nuestra sociedad desnortada: "El rumor del universo/ orbita entre las piedras y los astros./ Y a ambos, les damos la espalda".

La segunda tabla, “Aquella isla flotante”, es toda ella una écfrasis dedicada a las “Treinta y seis vistas del Monte Fuji” de Katsushika Hokusai, más las diez que el artista añadió posteriormente. En total, cuarenta y seis poemas compuestos, cada uno, por dos tankas encadenados que respetan fielmente la métrica nipona. Los sugerentes textos resultantes pueden leerse tanto de forma autónoma como en diálogo con las pinturas que copian. Más allá de la belleza acústica o conceptual de sus figuras, estos versos trascienden la referencia pictórica de las xilografías para plasmar imágenes de calado universal: “Nacen los hombres/ sobre sus tumbas, huéspedes/ en la matriz”.

Sin embargo, es en la tercera tabla, “Cuaderno de poniente”, donde el verso de de la Vega se desborda en un catálogo de poemas en prosa, cada uno dedicado a ilustrar un término japonés cuya traducción precisa una paráfrasis a pie de página. Aquí, de la Vega se da a la exuberancia (“Tu sexo aguado es la envidia del jazmín”), a la frase irrefrenablemente onírica (“La araña blanca teje su manantial de rayos iluminando campos y oraciones”) y a la connotación libérrima del verbo, de manera que tales conceptualizaciones japonesas dan el pistoletazo de salida para el galope sereno de un logos desatado, no falto de sentido: “Aquel pregón de libertades colectivas era la paloma adiestrada que nunca supo cuándo ni cómo debía emprender el vuelo”.

En definitiva, sumando el atento prólogo de Raúl Alonso, los tres poemarios seguidos y los apéndices incluidos (resúmenes biográficos de los autores citados, cartelas explicativas de las xilografías y el glosario de términos japoneses), esta publicación es mucho más que un libro de poesía: es un compendio de amor por la naturaleza, una expresión de duelo por quienes ya se fueron y una aduana abierta entre culturas y fronteras.

‘Hijas de un sol naciente’.

Autor: Joan de la Vega.

Editorial: Editorial Cántico. Córdoba, 2026.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents