Las guardas
Latría

Leni Riefenstahl / Córdoba
Leni Riefenstahl, la cineasta favorita de Hitler y autora de la mayor propaganda visual del Tercer Reich, fue abucheada en Sevilla en 2002 con 100 años. Molesta, comentó: «Si nadie me quiere aquí, ¿por qué me han invitado?». El incidente ocurrió el 2 de noviembre. Pero sus innovaciones técnicas siguen estudiándose en todas las escuelas de cine del mundo.
Caravaggio fue un asesino convicto, sus pinturas se reconocen en Bellas Artes. Wagner fue un antisemita notorio, y su música se sigue interpretando. Picasso maltrató a varias mujeres, y sus pinturas son obras de arte. Y hay más casos, Bukowski, Neruda, Polanski, Gauguin, Miles Davis, etc. Borrar del mapa todo lo que no cumpla estándares morales actuales nos llevaría a una purga masiva de la historia cultural. ¿Dónde ponemos el límite? ¿Quién debe decidir? Ninguno de estos nombres está libre de pecado y, sin embargo, sus obras siguen estudiándose.
El caso de Juan Carlos Aragón genera más conflicto. Él falleció en 2019, y desde hace unas semanas los medios arden por sus actos. Como explica Javier Caraballo en ‘El Confidencial’ o el análisis de ‘Diario de Cádiz’, Aragón no pintaba lienzos abstractos, escribía pasodobles cargados de ideología, moral, ética, defensa de los débiles y proclamas de libertad; también sus letras ácidas, con humor negro y crítica social corrosiva. Parte de su fuerza radicaba en esa contradicción, entre lo que predicaba y cómo actuaba. El choque frontal se produce porque el hombre que pontificaba sobre la verdad y el humanismo en el escenario del Falla, resultó ser un maltratador sentenciado en su vida privada. Si el criterio es la gravedad del delito, ¿quién traza la línea?
El riesgo de la cancelación póstuma y la destrucción de honores públicos puede ser legítimo en algunos casos, pero borrar o silenciar su repertorio en el Carnaval sería un error, y un empobrecimiento cultural. ¿Es posible una condena perpetua a un legado artístico? ¿Se pueden admirar sus letras, pero sin convertir a Aragón en un modelo de conducta? El arte no absuelve, pero tampoco debe ser destruido por los pecados del creador.
Aragón fue un agresor y, al mismo tiempo, debemos reconocer que nos dejó algunas de las mejores letras de las últimas décadas. No es contradicción, es madurez. La caza de brujas póstuma, el puritanismo retrospectivo y esta fiebre por reescribir la historia según algunos criterios morales es un juego peligroso.
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