Poesía
La casa del farero

La casa del farero / Córdoba
Eva M.ª Durán García, docente y licenciada en Filología Hispánica e Inglesa, ha publicado anteriormente La eterna hojarasca (Editorial Libro de Arena, 2020) y Observatorio Estacional (Detorres Editores, 2024), finalista del Premio Solienses 2025. Este nuevo libro cuenta con un magnífico prólogo de Pilar Sanabria, que orienta al lector a través de sus tres secciones: Al otro lado del sueño, Memoria de la luz y Prefiguras del silencio.
Nos encontramos ante un poemario profundamente contemplativo, centrado en el mar y en el recuerdo como ejes de un mundo íntimo y sensorial. Playas, dunas, casas y jardines funcionan como mapas de la memoria y espejos de la existencia. Sin embargo, lo relevante no es su presencia —habitual en la tradición lírica— sino su función estructural. El faro, por ejemplo, trasciende la imagen para convertirse en una conciencia vigilante, mediadora entre la vida y la pérdida, entre lo visible y lo ausente, hasta adquirir un carácter casi de epifanía: «Cuando el mar oscurece, emerge el faro».
El apartado Al otro lado del sueño no es una mera suma de poemas, sino un sistema simbólico y coherente, una suerte de deriva espiritual con estaciones reconocibles. No se trata de poesía confesional ni de ornamento culterano: existe una clara voluntad de construcción de un mito personal. El libro se articula en torno a oposiciones como luz/oscuridad, partida/regreso o memoria/olvido, que remiten a una pregunta central: qué permanece de nosotros tras el paso del tiempo.
Destaca también la tensión entre lo íntimo y lo cósmico. El yo poético oscila entre la evocación concreta —la casa, el patio, la higuera, las sillas— y una expansión metafísica —el océano, los astros fugaces, la eternidad que pudre el llanto—. Esta dualidad está muy bien sostenida y genera una respiración equilibrada entre ambos planos. El recuerdo se eleva a categoría simbólica sin perder su raíz sensorial.
Otro de los logros del libro es la construcción del tiempo, que no aparece de forma lineal sino circular, casi mítica, donde la infancia, la juventud y la pérdida coexisten en un mismo plano. La memoria no reconstruye, sino que invoca. De ahí que muchos poemas parezcan suceder en un espacio intermedio entre la vigilia y el sueño, entre la vida y su evocación.
Esta primera parte ofrece una poesía de raíz elegíaca, con una fuerte vocación de totalidad. No busca el destello aislado, sino la creación de un mundo hecho de viento del sur, de luces lejanas, de casas recordadas. Es una meditación sobre la ausencia, el deseo de permanencia y la imposibilidad de regresar intactos a lo que fuimos.
En Memoria de la luz, los poemas recuperan la infancia, el amor, la juventud y la naturaleza, mostrando un universo donde el mar es espejo y escenario de la experiencia vital. En Prefiguras del silencio, se acentúan la introspección y el diálogo con lo ausente y lo intangible: las sirenas, los faros, los espacios soñados y las mujeres del mar construyen un universo simbólico donde tiempo, presencia y ausencia conviven en imágenes densas y emotivas. La obra se adentra en la melancolía y la pérdida, y encuentra en la contemplación y el recuerdo una forma de resistencia frente al olvido.
El conjunto destaca por su riqueza visual y sensorial, la musicalidad del lenguaje, la fuerza de las imágenes y la acertada intertextualidad de las citas que preceden a los poemas, enriqueciendo el texto sin eclipsar la voz de la autora. Es un poemario que invita a la contemplación y al deleite estético, un viaje entre luz y sombras, memoria y olvido, que deja al lector una sensación de plenitud emocional y de reflexión sobre la existencia, el amor, la pérdida y la eternidad de los instantes.
‘La casa del farero’.
Autora: Eva María Durán.
Editorial: Adeshoras. Madrid, 2025.
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