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Poesía

Donde anidan las nubes

Manuel García publica la antología ‘Siete maneras de matar un pájaro’

El poeta Manuel García.  | REVISTA DE MERCURIO

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Alejandro López Andrada

Alejandro López Andrada

Córdoba

Hay quien dibuja el aleteo de un pájaro en notas musicales, no en palabras, ni en líneas curvas o rectas, da lo mismo. Hay poetas dotados de ese don que solamente asiste a algunos genios que saben construir con intuición un universo mágico y poético, regalándonos piezas sustanciosas, distintas a las que, a diario, nos ofrecen poetas y narradores consagrados. Los genios, en la poesía o en la música, no siempre son los más reconocidos. No es lo mismo el prestigio que la fama. Manuel García, el autor de este volumen cuyo título de entrada ya sorprende (Siete maneras de matar un pájaro), nos ofrece un singular espacio lírico absolutamente limpio, original, alejado de cantos de sirena, de estilos y de modas pasajeras.

Esta obra poética es única, esencial. Ya en su día, hace más de una década, elogiábamos aquí, en este mismo suplemento, un singular poemario de este autor, De bares y de tumbas, resaltando la enorme calidad de una poesía que sorprende por su magia, por su frescura y su musicalidad. Ahora, en esta antología de sus versos, a cargo del poeta y crítico literario Francisco Javier Irazoki, donde aparecen piezas de libros que no habíamos leído aún de este magistral autor (Huéscar, 1966), degustamos, nada más entrar al libro, un delicioso tono de elegancia que adquiere en su conjunto un vuelo lírico de enorme trascendencia musical: «Y pues solo nos queda este vivir / y tenemos la música y nos vemos / al fondo de algún cuadro y en la voz / un eco de otras voces repercute… / la fruta, el vino, el sueño que unas manos / limpias de olor de pan nos dispusieron» (pág. 38).

Fragmentos como este sobreabundan a lo largo de esta hermosa antología donde se funden música y palabra con elementos de la vida campesina y hechos históricos de importancia cultural que la poesía esencializa en versos cristalinos como estos: «Hoy he vuelto a Berlín. Era verano... / Sobre tu tumba hiedra, escaramujos, / clemátides, carronchas, viboreras, / hierbas que allí crecieron al azar» (pág. 140), del poema Susanne Bégin (3.12.1943-1.10.2008).

La presente antología reúne versos pertenecientes a once libros publicados: Estelas (1995), Sabor a sombras (1999), Cronología del mal (2002), La mirada de Ulises (2006), Manual de cordura (2007), Poemas para perros (2007), De bares y de tumbas (2011), La sexta cuerda (2014), Es conveniente pasear al perro (2017), Mejor la destrucción (2018) y Prado negro (2021).

Además, el volumen recoge varios poemas inéditos, entre los que destacan Las golondrinas, cargado de una sensibilidad poética que emociona desde la primera línea, y Cementerio de Sarajevo, del que extraigo este fragmento: «Dime, rosal que sales de la piedra; / dime hiedra que sales de la sombra; / dime nogal que llueves a los muertos / con los pétalos-beso que deshojas» (pág. 203).

Lo mejor de los poemas citados es que armonizan perfectamente con la obra lírica anterior de Manuel García, componiendo un cuerpo poético sinfónico en el sentido literal de la palabra. Sin duda, una de las cualidades más sobresalientes de su poesía es la eufonía de su estilo, la música que envuelve todo lo que escribe, incluso cuando se trata de poemas en prosa.

No en balde, además de espléndido traductor —se ha ocupado de autores como el griego Jannis Ritsos y el francés Baudelaire, entre muchos otros clásicos—, es un músico profesional que maneja un curioso instrumento: la viola de gamba.

Además, incorpora a su poesía un lenguaje riquísimo enraizado en el mundo rural y la Naturaleza, algo visible en muchos poemas de esta enjundiosa antología, como sucede en Sed: «Es triste ver la mies atormentada / por la cuchilla seca del verano. / La mies, la sed del hombre frente al llano / de sol y tierra y polvo y surco y nada» (pág. 139).

Fondo ético

Por último, debemos destacar el fondo profundamente humano, ético y filosófico de la poesía de un autor que consigue conectar con el lector más exigente, elevando la luz de su voz lírica a ese nivel donde anidan las nubes del verano. Es lo que percibimos en este libro —tan bien cuidado por su antólogo, Francisco Javier Irazoki—: un universo único, celeste y plenamente singular dentro del espacio de la lírica española.

‘Siete maneras de matar un pájaro’.

Autor: Manuel García.

Editorial: Ediciones Hiperión. Madrid, 2025.

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