Galería Studio
Miro hacia el cielo

Miro hacia el cielo | Manuel Ángel Jiménez
Salgo del Centro de Creación Contemporánea de Andalucía -sucursal cordobesa del sevillano Centro Andaluz de Arte Contemporáneo- y miro hacia el cielo, en busca de la luz y el color saturado que impregnen la composición.
Hoy, veinte años después de la despedida precipitada del gran cantautor y buen amigo que fue Hilario Camacho (1948-2006), vuelvo a escuchar en su maravillosa voz los versos de Pablo Guerrero, con quien colaboró en Volar es para pájaros, y le recuerdo como alguien auténtico, sensible y leal, capaz de enamorar al gran público y a los más exigentes gracias a composiciones memorables como Madrid amanece, Final del viaje o Tristeza de amor. Pero la decepción arrasó con todo al final.
Y leo lo último de Amélie Nothomb, Psicopompo (Anagrama), una defensa de la escritura como vuelo. De nuevo, volar es para pájaros.
Y un escritor es alguien que vuela, que se arriesga a caer desde lo más alto. Pero que, cuando salta y no cae, puede salvarse. Porque ponerse ante la página en blanco cada día es como volar y salvarse de una condena: la de caer.
Como cantó Hilario: «Miro hacia el cielo y salto...».
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