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Las guardas

‘De sua ebrietate’

Marco Antonio.

Marco Antonio. / Córdoba

Marco Antonio (83 aC - 30 aC), el general romano, triunviro y amante de Cleopatra, uno de los más fieles seguidores de Julio César, fue el autor de una obra que hoy se encuentra desaparecida en su integridad y que tan solo conocemos a través de algunas referencias. La obra en cuestión es ‘De sua ebrietate’ (’Sobre su propia ebriedad’). Mencionada por Plinio el Viejo en su ‘Historia Natural’libro 14, sección 148—. No se conserva el texto y percibimos que era un tratado en el que Marco Antonio se defendía de las acusaciones de sus enemigos —sobre todo de Octavio y sus partidarios— de ser un borracho empedernido y de que su embriaguez le hacía cometer errores graves. Plinio indica explícitamente que Marco Antonio escribió este volumen poco antes de la batalla de Accio, y la batalla de Accio ocurrió el 2 de septiembre del 31 aC. Por lo tanto, la obra se escribió en los meses previos, entre finales del 32 aC y el verano del 31 aC, en plena guerra propagandística contra Octavio —el futuro Augusto—.

El filólogo francés Henry Bardon (1910 – 2003), en su obra fundamental ‘La littérature latine inconnue’ —en el tomo I, dedicado a la época republicana, y publicado en 1952—, menciona y trata el escrito perdido de Marco Antonio. Bardon se dedica precisamente a recopilar y analizar autores y obras latinas de las que solo quedan fragmentos, referencias o menciones indirectas —de ahí el título «literatura latina desconocida»—. Otros estudios modernos —el artículo de Kenneth Scott de 1929, o el de G. Marasco en la revista ‘Latomus’ de 1992— analizan esta obra como parte de la contrapropaganda antoniana.

No nos faltó tiempo para recordar el libro del poeta Claudio Rodríguez ‘Don de la ebriedad’, pero no hay mucho que apuntar a ese respecto. La coincidencia es puramente lingüística y de temática muy superficial —la palabra «ebriedad» / «ebrietate»—, y los contextos son opuestos: uno es una defensa política ante acusaciones de vicio; el otro, una celebración lírica del don poético. Dos obras separadas por más de dos mil años, géneros completamente distintos y sin ningún lazo de influencia conocido. Claudio Rodríguez no menciona nunca a Marco Antonio ni a su obra en sus entrevistas, ensayos o poética. Aunque sí podemos decir que tanto el libro de Marco Antonio como el de Claudio Rodríguez son dos obras dionisíacas. Pero ese asunto lo trataremos en la próxima columna.

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