Relatos
Cuentos con realismo mágico
Mar Horno gana el 32º Premio Andalucía de la Crítica con ‘Piedrasantas’

Mar Horno García, en una imagen tomada en su localidad natal, Torredonjimeno. / Córdoba
Mar Horno García es una escritora jiennense, licenciada en Documentación por la Universidad de Granada y máster en Información y Documentación Científica. Trabaja como documentalista de audiovisual en Canal Sur y Televisión. Como especialista en relatos ha ganado un buen número de premios como La Microbiblioteca, Casa de África, Antonio Garrido… En 2024 escribió su primera novela. Hasta ahora había publicado ‘Precipicios habitados’ (2014) y ‘Náufragos del Océano Índigo’ (2022), finalista del Premio Setenil.
Antes de ganar el 32º Premio Andalucía de la Crítica, ‘Piedrasantas’ había sido galardonado con el Premio Tiflos de Cuento 2025. En él reúne doce relatos que comparten un mismo espacio simbólico y una misma poética neoexpresionista con personajes al límite de la violencia, de la locura o de la crónica surreal. Conforma una realidad amarga, dura, violenta, narrada con gran intensidad narrativa, expedita, ágil en el proceso de conformación estético que tiene el objetivo de ofrecer un imaginario de la realidad donde casi todas las actuaciones de los personajes están al límite de la existencia y de sus propias identidades como seres humanos. Y todo ello con un estilo presto donde apenas si existe la hipotaxis y la detención en situaciones que buscan la absoluta acción y los procesos de conformación de una realidad abyecta.
Aunque obviamente son doce relatos autónomos, la autora ha querido crear un espacio común que muestre una especie de instrumento unitario, el puerto de San Juan de Pascua, que sería como una especie de eje de coordenadas. Un mundo rural con un cierto aire de realidad antigua, con una percepción más novelesca que propiamente real o anclada en un tipo de realidad que en Hispanoamérica ha sido frecuente en muchas obras de los grandes maestros. Con cuyas instancias narrativas hay bastante similitud. A este lugar, San Juan de Pascua, llegan personas y mercancías, y se convierte en una especie de Comala particular habitada por una realidad infame. Los personajes se encuentran como presos del espacio y de un mundo del que es imposible escapar, e incluso en ocasiones lo aceptan, como sucede con Doña Piedrasantas, una aristócrata con una vida anodina, de la que su hijo quiere la herencia y para ello la declara loca, pero en el manicomio se encuentra feliz tras su encuentro amoroso con Patricio, hasta el punto de que cuando el médico le quiere dar el alta ella se niega amenazándolo de muerte.
Personajes insólitos y extraños
En estas historias aparecen personajes insólitos, extraños, extremos, como una ahorcada, un preso imposible, una echadora de cartas, un ángel… que le permiten a la autora crear esa simbología a la que nos remitía Comala, donde todos eran muertos. Aquí no son todos muertos, pero sí son todos personajes al límite donde los elementos fantásticos casan con un intento de trascender la realidad con tintes neoexpresionistas.
Singular realidad
Quizá determinados comportamientos están muy presentes con el realismo mágico sin alcanzar los extremos de este, pero sí con voluntad de tensionar esta singular realidad, donde la anomalía lo conforma todo, como en «Dios en una vieja echadora de cartas», donde la vieja Florinda monta su negocio tan consciente de su trabajo y extrema sensibilidad que tiene que guardar cama cada vez que realiza uno de sus actos porque los sentimientos ajenos la conducen al límite personal, y donde la muerte acecha casi siempre, como cuando le dice a uno de los personajes: «Sota de espadas. La muerte te acecha. Morirás dos veces».
Lo mágico surge en «Más común de lo que parece», con Dulce Nombre de María, una mujer sola en el universo de San Juan de Pascua y que se deja partir en dos por el Gran Olof, un mago del Teatro Arlequín. La depravación está muy presente en «La ahorcada», donde Bruna Remedios es ahorcada dos veces acusada de la muerte de tres niños que cuida, pero cuando va a producirse el ahorcamiento «Como en un sueño, se va desvaneciendo ante sus ojos la figura menuda de la niñera dentro de la vasta saya de condenada». O la sexualidad de Isabel y el pintor Miro cuando aquella «se deja acariciar, besar, lamer por el joven, sin escatimarle ningún rincón de su cuerpo», y el estrangulamiento de la madre de Miro por su hijo.
La Iglesia no podría estar ausente en este recorrido por tantos personajes rurales con la historia del cura Ludovico y la endemoniada que quería ser puta y la desmembró: «El Diablo seguía con él. Lo vi enroscarse a sus pies, como un perro fiel, viejo y cansado». Atractivas son las sucesivas historias que cuenta el farero Hilario, al que presenta al principio con cierto lirismo y empatía y con el que va configurando un mundo mágico, o las historias en torno al alguacil Augusto Chacón, que «debía su nombre a las ínfulas de su madre, una criadita muy agraciada que se hacía la señorita mientras se subía las enaguas y se dejaba embarazar por su señor, el hijo de su señor o el abuelo del hijo de su señor. Quién sabe».
La propia autora ha definido los relatos como «cuentos sin piedad», lo que se traduce en tramas donde predominan la violencia, la muerte o el sufrimiento, y donde los desenlaces rehúyen cualquier forma de consuelo. Un mundo alegórico donde lo humano juega en diferentes ligas existenciales. Historias concentradas, vertiginosas, con una prosa llena de matices que condensa múltiples vidas con tan solo unos trazos y permite leerlo con interés desde esas imágenes que funcionan como reclamos e intensidad para el lector.
‘Piedrasantas’.
Autora: Mar Horno García.
Editorial: Castalia Ediciones. Barcelona, 2025.
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