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Poesía

El amor como forma de estar en el mundo

Su poemario ‘El gran amor’ recibe el Premio de Poesía Generación del 27

Andres Garcia Cerdan

Andres Garcia Cerdan / Diario CÓRDOBA

Córdoba

Andrés García Cerdán (Fuente Álamo, 1972) ha conseguido el 27º Premio de Poesía Generación del 27 con ‘El gran amor’, un libro que supone la madurez de una poética singular que, desde la periferia y el silencio, se ha ido depurando, publicación a publicación, hasta lograr una personal y reconocible síntesis entre vida, compromiso con el lenguaje y conciencia ética.

Esta nueva entrega del poeta albaceteño se estructura en dos secciones —«La Anunciación» y «Mentiras, mentiras»— de dieciséis poemas cada una, que mantienen una continuidad tonal y conceptual. Los poemas de la primera son de un tono más celebrativo y, en ellos, se presenta el amor como medida del cosmos y como forma de estar en el mundo («Lo sublime es esta manera / de olvidarse del mundo / y de estar en el mundo / más que nunca: / el amor»). Para abordar este gran amor, que es todos los amores posibles, parte de la experiencia vital; en este sentido, son muy significativos los poemas en los que aparece su reciente paternidad, abordada no como simple acontecimiento biográfico sino como revelación ontológica: Teo es el esperado fruto del amor y hace mucho más habitable el mundo («Meteorito» o «Mira, Teo»). Desde antes de su nacimiento, el hijo se convierte en el eje de rotación de la existencia del yo poético que, con su ayuda, redescubre el alrededor y aprende a nombrarlo.

Unido al amor filial, aparece el amor a la pareja, de forma que hijo, madre y padre devienen en una fértil trinidad. Todos y cada uno de los pasos del sujeto poético y de su pareja han conducido a este estado de plenitud, euforia y celebración de la existencia, que los lleva a realizar un viaje interior y exterior por distintos lugares, donde aguarda el milagro: desde las llanuras de La Mancha hasta el norte peninsular («Gradaciones en verde»), la despoblada costa murciana en invierno («Surfing La Manga») o una playa desde la cual contemplan cómo un alcatraz se sumerge en vano repetidas veces en el agua para pescar («Siete de diciembre»).

El amor también impregna la memoria. Así, García Cerdán regresa a la madre y al padre a través de los objetos mínimos o de los detalles insignificantes, que activan el recuerdo con su sencillez y fragilidad: en «Agujeros» un jersey roto hallado en el armario; o en «Tras la lluvia», un charco después de haber llovido.

Asimismo, el amor empapa el lenguaje, como se observa en el afán con que busca la palabra exacta, esa que le permita sondear el alrededor («Para guardar en un estuche de madera de cedro»). Sin embargo, se topa con las grietas del lenguaje y su dicción acaba en torpes balbuceos («Hablo de lo sublime con torpeza»). De este modo, su búsqueda dialoga con la tradición mística: experimenta lo inefable y sabe que el canto es imposible, siendo esta la fértil paradoja de la que brota la poesía. Por eso, se abandona y se dispone a observar y a dejarse llevar, como buen lector de Valente, san Juan y Miguel de Molinos («Miguel de Molinos, 2023», donde el arrobo contemplativo es interrumpido por un quehacer tan cotidiano como tender la lavadora).

En la segunda parte, el poeta amplía el foco de atención de lo íntimo a lo público y denuncia la barbarie, la falta de humanidad y el fracaso de la sociedad actual, que calla ante las injusticias: el drama de los refugiados («Temporada de huracanes»), el genocidio del pueblo palestino («Bilal Saleh») o todas las víctimas silenciadas, simbolizadas a través de un impala albino que muere rechazado por su propia manada («Impala»). Pero esta violencia no es exclusiva de hoy, sino que está en los cimientos de nuestra civilización («El casco íbero»).

Barbarie

Ante la barbarie, se opone la lección ética del hierbajo que hunde su raíz en las baldosas o se estira hacia el cielo desde las uralitas («Alturas»): el gran amor también está en la empatía y en la responsabilidad con los demás seres humanos, especialmente con los más desfavorecidos. El amor es la gran rebelión ante cualquier injusticia, como se insinúa en los tres últimos poemas: «Inclinaciones», «Si ocurre» y «Little Wing», título tomado de una canción del guitarrista de rock Jimi Hendrix, cuyo homenaje convive con el de referentes literarios como Rimbaud («Piedras»), Tranströmer («La invención del norte») o Jon Fosse («Blancura»).

En definitiva, este amor total, que va desde lo cotidiano hasta lo metafísico y que se presenta como una nueva forma de estar en el mundo y de enfrentarse a la barbarie, es el andamiaje de El gran amor que es, sin duda alguna, el mejor libro de García Cerdán y consolida su apuesta poética como una de las más interesantes de la actualidad.

‘El gran amor’

Autor: Andrés García Cerdán.

Editorial: Visor. Madrid, 2025.

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