Novela
La última novela que escribirá Julian Barnes
Hermosa y festiva despedida literaria del gran escritor británico

El escritor británico Julian Barnes, en una imagen de archivo en Barcelona de 2007 / ALBERTO ESTÉVEZ

Julian Barnes (Leicester, 1946) está considerado uno de los autores más importantes de la narrativa inglesa de las últimas décadas. Ha cultivado el relato, la novela y el ensayo, y obtenido premios relevantes como el Somerset Maugham por Metrolandia, Memorial Geoffrey Faber y, en Francia, Premio Médicis por El loro de Flaubert, Femina Étranger por Hablando del asunto o Premio Booker por El sentido de un final, por no citar otros como el Forster de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras, el David Cohen de Literatura o, por último, el Premio Jerusalén en 2001. Un escritor de amplio recorrido y merecida fama, con una técnica narrativa brillante, donde alterna la memoria, el ensayo, el reportaje, la crónica o lo novelesco, con gran ingenio y fino sentido del humor, para hablarnos de la condición humana, de la inmanencia de la muerte, de la escritura y de la vida.
Ahora que cumple ochenta años, y obsesionado con la idea de que la muerte no lo sorprendiera escribiendo su última novela, rebelde ante la posibilidad de quedar inconcluso en esa postrera escritura, había decidido, tiempo atrás, dejar casi escrita su última obra y acabarla el día en que hubiera decidido no escribir más. Ha llegado ese momento y esta es la novela, Despedidas, publicada por Anagrama hace un mes, en lo que podemos llamar el verdadero testamento literario de Julian Barnes. Su última y definitiva novela, escrita a sus ochenta años con todo el pulso literario y el ingenio que siempre ha caracterizado a este gran autor.
Para cerrar el círculo de la vida y la escritura, en esta última obra, Barnes decide romper su palabra, contar la historia de unos amigos que conoció en Oxford en su etapa de estudiante y a los que presentó. Los jóvenes se enamoraron y casaron gracias a él. Luego se separaron, cada uno siguió su camino. Y, durante los siguientes cuarenta años, Barnes no supo qué fue de la vida de cada cual. El autor siempre se sintió frustrado por aquel fracaso sentimental. No entendía cómo aquella pareja no había funcionado. Y ese hecho le permite ahondar en el sentimiento humano, en el amor y la memoria, en la función del escritor, en la veracidad o impostura de nuestros recuerdos. Cuatro décadas después vuelven a encontrarse y, de nuevo con su mediación, logra ponerlos en contacto para que reanuden aquellos sentimientos que quedaron rotos cuarenta años atrás. Esta historia de amor, interrumpido y dos veces fracasado, le permite vertebrar su última obra. Pero solo vertebrarla, porque la historia de Jean y Stephen, junto a la de su perro Jimmy, convertido en otro personaje central que atraviesa toda la historia, le sirve a Julian Barnes para hablar de la condición humana, del fracaso y de la muerte, pero también de la felicidad y el amor: «Pero ni la felicidad ni la desdicha son controlables. La alegría, el placer, el interés apasionado –al igual que sus negativos fotográficos, la tristeza, el dolor y el tedio- fluyen sobre nosotros como olas. Podemos tomar medidas destinadas a prolongar lo primero y retrasar lo segundo, pero el cambio es mínimo. Al menos eso me parece a mí, siempre y cuando uno quiera aprender a admitir la verdad de la vida y la verdad sobre uno mismo» (pág. 79).
Barnes consigue armar una obra portentosa sobre el amor y la muerte, la memoria y la despedida, el oficio de escritor y la reflexión humana sobre nuestra propia condición, las deslumbrantes luces y sombras de nuestra existencia. Le perdonamos al autor la pequeña traición de haber novelado la historia de estos amigos, pues prometió no escribir sobre ellos. No vayas a escribir sobre esto, le advirtió Jean. Algo parecido le dijo Stephen; pero ahora que todo ha pasado y que la muerte ha cubierto a aquellos personajes, la literatura puede hacer que su historia de amor burle a la muerte, lo que siempre será también un éxito para el autor, en estos últimos años de vida en que decide presentarnos la que será, inexorablemente y por propia decisión, su última novela.
Los párrafos finales tienen una fuerza humana impresionante; en ellos abandona el relato para interpelar directamente a todos y cada uno de sus lectores, en lo que es, sin duda, una humana y emotiva despedida: «Cuando alguna vez me han preguntado cómo veo nuestra relación, respondo que no soy un escritor didáctico. No te digo cómo pensar ni cómo vivir… Prefiero la imagen de escritor y lector en la terraza de un café de una ciudad indefinida y un país indefinido… Sentados uno al lado del otro, contemplamos las numerosas y diversas expresiones de vida que desfilan ante nosotros. Observamos y reflexionamos» (págs. 207-208).
‘Despedidas’
Autor: Julian Barnes.
Editorial: Anagrama. Barcelona, 2026.
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