Poesía
‘Mujeres que liban’, de Pilar Sanabria

Pilar Sanabria. / Córdoba
Cristina Jiménez Gómez
El nuevo poemario de Pilar Sanabria se presenta bajo un título tan sugerente como simbólico: Mujer que liba. La imagen remite al acto de extraer lo esencial, de nutrirse del contacto y de la materia viva. Libar se configura como acción consciente y amorosa, un modo de habitar el mundo desde el cuerpo y el vínculo con la otra.
Desde el primer poema, la enunciación se sitúa en un territorio poco frecuentado por la lírica española contemporánea: una subjetividad femenina que ama a otra mujer sin cortapisas simbólicas. El libro articula su coherencia en una progresión sensorial en la que el yo lírico se reformula con el cuerpo de la otra, convertido en afirmación ontológica del estar en el mundo y en clave de ruptura con siglos de mirada heteropatriarcal.
En diálogo con los planteamientos de Wittig en El pensamiento heterosexual, el deseo se erige en práctica política y discursiva. A lo largo de los 23 poemas se reescriben mitos, símbolos religiosos y arquetipos culturales desde una perspectiva femenina y queer. En Marina de amor o Canto de Eva, Venus y Eva se desplazan de su genealogía patriarcal hacia una mitología del cuerpo compartido, donde la carne no es culpa, sino origen y revelación: «Has nacido otra vez Venus / en este corredor sombrío que es mi boca», «bajo las palmeras de una Córdoba / de siglos sagrada». Otras veces se funden lo religioso y lo carnal, como en «Barro»: «es samaritana para mis costados / y su vagina es un felino / en ofertorio ante el altar».
Uno de los ejes que vertebran el libro es la concepción del cuerpo femenino como espacio habitable y memoria. En Te vestirás, con resonancia de fórmula profética, la despedida no clausura el deseo; persiste como vestigio táctil y aroma, sostenido por sinestesias y metáforas zoomórficas y cosmológicas —«su clítoris redondo y saturniano / es mi planeta con anillos»— y matéricas —barro, terracota, crátera, espuma—. Se rompe así la jerarquía entre sujeto y objeto lírico, intercambiables y desafiantes frente a los códigos tradicionales del deseo.
En Astrológica, el yo es un cuerpo en órbita sin voluntad de posesión; en Siesta o Barro se funde sin desaparecer, en un proceso compartido: «Mientras te libo / te me enredas en el paladar / sabiendo a barro / y nos damos forma / con fruición de tierra en celo».
Pilar Sanabria firma, así, un libro necesario, literariamente sólido, que expande los límites del homoerotismo poético y consagra la libertad del yo femenino para desear, nombrarse y existir en plenitud.
‘Mujer que liba’.
Autor: Pilar Sanabria.
Editorial: Ediciones del Genal.Málaga, 2025.
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