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Poesía

Amor, infancia y literatura

Luis Alberto de Cuenca reúne en ‘Alas de cisne’ 42 poemas de temática variada, con origen en un viaje a Israel

Luis Alberto de Cuenca, en una participación en Cosmopoética

Luis Alberto de Cuenca, en una participación en Cosmopoética / LUIS RIVERA

Córdoba

En ‘Ala de cisne’, Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 1950) reúne cuarenta y dos poemas de temática variada, escritos en su mayoría entre 2022 y 2023 y publicados varios de ellos en 2024 bajo el título de ‘El aprendiz de Dios’, una ‘plaquette’ editada por Camaleona, con una tirada de tan solo 70 ejemplares. Según reconoce el propio autor en una nota introductoria, estos versos germinales son fruto de un viaje colectivo a Israel en mayo de 2023 junto a su mujer, Alicia Mariño, y amigos como Martínez Mesanza, José María Sanz (Loquillo) o el poeta y músico Gabriel Sopeña, entre otros.

El título, más allá del simbolismo del cisne, hace referencia al apodo de Hans Christian Andersen, en cuyos cuentos esta ave juega un papel decisivo a la hora de vestir las historias infantiles «de soledad y tristeza», y sirve de tenue hilo de unión entre las siete secciones que estructuran el volumen. Cada parte está formada por seis composiciones, un número con una simbología que, en palabras de De Cuenca, «tiene que ver con el amor, la comprensión y la estabilidad». El poema inicial, «Reminiscencia», dialoga sutilmente con el célebre «Vino, primero, pura», de Juan Ramón Jiménez, y anuncia los tres grandes ejes temáticos del conjunto: la literatura, el amor y la infancia. La literatura vertebra de manera especial las seis primeras secciones, pobladas de referencias a autores, obras y personajes que conforman el canon personal del poeta madrileño: John Donne, Brecht, Beowulf , ‘El extraño caso del Dr. Jekyll y de Mr. Hyde’, ‘El cantar de Roldán’, los libros de caballerías, las crónicas de Indias, ‘De consolatione Philosophiae’ de Boecio, Gimferrer, la gramática de Nebrija, Shakespeare, Goethe... sin olvidar los tebeos y las lecturas juveniles de Dumas, Salgari o Conan Doyle. A este universo literario se suman el cine y la pintura, pasiones constantes en su obra.

La infancia

La infancia, por su parte, se convierte en la argamasa narrativa de múltiples composiciones, especialmente de la segunda sección, «El aprendiz de Dios», donde destaca «Jardín y tren eléctrico», una intensa declaración de amor filial. Relacionadas con la infancia, aparecen la memoria y las pérdidas de la juventud, entre las que sobresalen las de un amor adolescente y, muy especialmente, la del hermano fallecido, eje del poema que intitula la primera parte: «Firenze, 1970».

El amor, en cambio, recorre todo el conjunto, ya desde la dedicatoria inicial a Alicia Mariño Espuelas, dedicatoria del libro y del poema homónimo, aunque es en la tercera sección, «Noche de Reyes», donde adquiere carácter nuclear. Se trata de un amor sosegado y pleno, «que durará hasta el último / día de nuestras vidas, cuando empiece / la morfina a inyectar en nuestros cuerpos / el olvido final, definitivo». Tratado con una emoción contenida y sedimentada, deja poemas tan bellos y directos como «Pronto amanecerá», o «Shakespeare, soneto LXXI en cinco versos», donde declara: «Porque te quiero tanto / que, si pensar en mí te roba la alegría, / prefiero que me olvides del todo y para siempre».

Abordaje del amor

Pero el amor también es abordado desde la característica ironía luisalbertiana, capaz de fracturar cualquier tentación sentimentalista, dejando un poema tan genuinamente suyo como «Variación sobre un poema de amor de Brecht», donde, al plantear el convencimiento de los dos enamorados de irse juntos, afirma: «De modo que ¡adelante! / Solo hay que decidir quién dispara primero».

Junto a estos tres núcleos temáticos, destaca la pasión por la pintura, protagonista de la última sección, «Políptico del Prado», en la que el poeta, siguiendo la tradición horaciana del ‘ut pictura poesis’, realiza la écfrasis de algunos de los lienzos que alberga El Prado, estableciendo un fértil diálogo entre la palabra y el óleo: ‘El tránsito de la Virgen’, ‘Historia de Nastagio degli Onesti’, ‘Adán y Eva’, ‘El vino en la fiesta de San Martín’ y ‘El paso de la laguna Estigia’, cuyos autores son, respectivamente, Mantegna, Boticelli, Durero, Brueghel el Viejo y Patinir.

En definitiva, ‘Ala de cisne’ es un libro de senectud, en el cual el autor de ‘La caja de plata’ o ‘Por fuertes y fronteras’ realiza un homenaje al amor, al arte y a la memoria, escrito desde la «efímera gloria del deseo» y desde la convicción de que la literatura sigue siendo un espacio de redención, capaz de dotar de sentido a la existencia.

‘Ala de cisne’

Autor: Luis Alberto de Cuenca.

Editorial: Visor. Madrid, 2025.

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