Novela
El lenguaje del alma

El escritor Antonio Cruzado. | CÓRDOBA

Antonio Cruzado (Huelva, 1969), que ya había dado muestras de su prosa lírica y profundamente humana en su primera novela ‘El tiempo de las amapolas’ y en sus libros de relatos ‘Sin sur’ y ‘Noche de vuelta’, se ha dedicado durante muchos años a la enseñanza y la preparación física, también con atletas con discapacidad visual dentro de la ONCE, trabajo que, unido a su gran sensibilidad, le ha dotado de las herramientas necesarias para transmitir la verdad que muestran las páginas de la que es ahora su segunda novela, ‘Nombrar noviembre’, íntima, a veces desgarradora, siempre hermosa, un testimonio sobre la pérdida, la desilusión o la frustración, pero, por encima de todo, un alegato sobre la amistad y el amor, como bálsamo siempre eficaz para restaurar las heridas del destino y la soledad.
Helio, de nombre luminoso, es un niño ciego de nacimiento, precoz en intuiciones, que se ve forzado a sobrevivir a las burlas de sus compañeros. La música le libera de toda esa podredumbre, de la incomprensión de sus padres, que viven su ceguera como una tragedia, de la soberbia y el desamor. En sus clases de piano conoce a su profesora Sara, una chica dedicada más a la música que al llamado de la sangre, tímida y apocada, cuya vida naufraga entre la inseguridad y el desengaño, con relaciones banales y egoístas que la destruyen, sin contar con más amor que el pentagrama y su pasión por la música.
En las clases, Helio conocerá a Manuel, un hombre que ha quedado ciego a sus cincuenta años, y que descubre la insolidaridad y la frustración de esa nueva etapa de su vida. Solo le salvará su amigo Charlie, otro personaje triste y solo, abocado a la desesperación, que se convertirá en su lazarillo y encontrará su propia salvación ayudando al amigo que ha quedado ciego. Ese Manuel que ha perdido la vista, deambula borracho por las calles de Sevilla, abatido y solo, como si fuera un trasunto de Max Estrella en ‘Luces de Bohemia’, entre la decadencia y el hastío de un mundo sórdido, egoísta, falto de amistad y amor, sin espiritualidad ni verdad.
Tristeza y soledad
Cada personaje pasea su tristeza por la vida, en soledad, hasta que las clases de piano los van poniendo en conjunción, con sus virtudes y defectos, con las luces y sombras de sus almas. Y, a lo largo de esta hermosa novela, apreciamos cómo la relación que establecen supone una ayuda mutua, que hace que todo cambie: la ilusión de los invidentes, el amor de Sara, la comprensión de los padres, la amistad entre Manuel y Charlie. Todo va amalgamándose, como la vida, dejando que el afecto y la amistad restañen todas las heridas, hasta llegar a entender que el amor es siempre el verdadero lenguaje del alma.
‘Nombrar noviembre’.
Autor: Antonio Cruzado.
Editorial: El Platero Editorial. Tomares (Sevilla), 2025.
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