Ensayo
Tensión y equilibrio
Reflexiones lúcidas sobre la creación literaria y el oficio de escribir poesía

La escritora May Sarton. / CÓRDOBA
La escritora May Sarton (Wondenlgem, Bélgica, 1912 – York, Estados Unidos, 1995) fue autora de más de cincuenta libros: novelas, poemarios, obras infantiles, obras de teatro y diarios especialmente apreciados. En 1980 publicó Writings on writing, título en el que recogió una serie de reflexiones en torno al proceso creativo. De la mano de la editorial Gallo Nero, con traducción de Blanca Gago, acaba de publicarse la edición española: Sobre la escritura. Sarton exploró en estos textos la relación entre los conceptos de tensión y equilibrio en la composición poética. Igualmente, se ocupó con interés de otras materias: ahondó en la creatividad desde diferentes miradas, resaltando la destinada a «armar una novela», y de manera conjunta a cualquier producción artística, la mirada correspondiente a la revisión, al crecimiento y al cambio. Destaca muy favorablemente el hecho de que pusiera sobre el papel su propio trabajo. Siendo habitual en este tipo de obras analizar escrituras ajenas, ella incluyó la suya para indagar en los caminos de la escritura. Los mencionados conceptos de tensión y equilibrio, su estrecha relación, fueron los que más le interesaron: «El asunto que quiero abordar aquí es la tensión en el equilibrio, esa tensión tan peligrosa y ese equilibrio tan precario que surgen en todos los grandes poemas, así como en la vida de todos los poetas». La tensegridad es el concepto que explica en arquitectura y física la propiedad de las estructuras cuyo equilibrio depende de las fuerzas de tensión y compresión. En lo que respecta a la escritura, Sarton relacionó la emoción entre la tensión y el equilibrio a partir de binomios como: pasado y presente, idea e imagen, música y significado, lo particular y lo universal, el creador y la crítica, el silencio y las palabras «La música, las imágenes y la idea propulsora plantean intrincadas demandas que, a veces, se oponen en apariencia. De las tensiones entre ellos, cuando alcanzan el equilibrio, se alza el poema, posado en todos los peligros como un ave en el aire».
En cuanto a la novela, resultan interesantes sus apuntes sobre el diálogo, que: «no puede emplearse solo para enfocar o revelar al personaje, sino que debe contribuir al avance de la historia».
Y sobre los personajes: «si están vivos, demuestran tener su propia existencia y se empeñan en escapar de las formulaciones demasiado arbitrarias». Era fundamental para ella una pregunta: ¿Es esto necesario? Una de las más complicadas para cualquier creador, implica la capacidad de renunciar a una frase brillante si desequilibra el conjunto.
«Por cada cinco palabras que escribo, cambio siete», decía Dorothy Parker. También para May Sarton era determinante el papel de la revisión, una labor más atractiva que la primera escritura, entendida como creación misma. Además, consideraba que en la reescritura influían el crecimiento y el cambio de quien crea. «Es una profesión peligrosa, pues requiere de un equilibrio tan delicado como extenuante entre el conflicto y la resolución, entre la emoción y el pensamiento, entre hacerse y ser, entre lo ultrapersonal y lo universal; y esos equilibrios cambian sin cesar».
En sus reveladoras Apostillas a El nombre de la rosa, Umberto Eco señaló: «Los llamados escritos de poética no siempre sirven para entender la obra que los ha inspirado, pero permiten entender cómo se resuelve el problema técnico de la producción de una obra». Ese fue el objetivo principal de May Sarton. En Sobre la escritura, aparecen (para deleite de quienes valoren los entresijos de los procesos creativos) las notas «bastante prosaicas» que derivaron en un poema titulado Verdad. Sarton reflexionó a partir de la tensión y el equilibrio, y desnudó su propia poesía sobre el papel.
‘Sobre la escritura’.
Autor: May Sarton.
Editorial: Gallo Nero . Madrid, 2025.
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