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Cartas del norte

El rastro, mi Grial

Todos los domingos acudo a buscar un ejemplar único

Santo Grial que puede contemplarse en la Catedral de Valencia

Santo Grial que puede contemplarse en la Catedral de Valencia / EFE

Córdoba

Al igual que hace años que rebusco en las «librerías de viejo», o en los rastros, todos los domingos me acerco al de mi ciudad con la esperanza de encontrar ese ejemplar único que me congratule de haber madrugado tanto. Tengo que decir que desde que cayera en mis manos por primera vez un ejemplar de la novela gráfica ‘El Principe Valiente’, persigo todo libro o cómic que ahonde en la leyenda del Santo Grial. Y es que, una de las leyendas celtas más repetidas, es la que trata las aventuras de los nobles caballeros de la Tabla Redonda. Conocemos la narración original, las andanzas del Rey Arturo y sus valerosos caballeros siempre en busca del Grial, esa recurrente entelequia motivo de cruentas guerras en el pasado y en el presente, así como la historia de amor/desamor de Lanzarote de Lago y Ginebra o de Tristán e Isolda, o por qué no, del Principe Valiente y su amada Aleta, Reina de Thule. Decir que ‘La Historia del Grial’ es, sin duda, la leyenda más importante de cuantas se escribieron en la Edad Media no deja de ser cierto, pero a la vez estamos refiriéndonos a una de las más románticas de dicho tiempo. El Santo Grial y su eterna custodia, por templarios, cristianos y caballeros diversos, es el origen de maravillosos libros editados por Atalanta (’La historia del Grial’) y por Siruela, en su Biblioteca Medieval, donde han visto la luz ejemplares como ‘La muerte de Arturo’ o ‘Historia de Merlin’. Adentrarse en el mito Artúrico, dejarse rodear por el misterio y el embrujo de la Dama del Lago y del Mago Merlín, invita a una búsqueda sosegada, a un camino interior en pos de la eterna juventud o la vida eterna.

Así, en mi particular búsqueda, este domingo me invita a detenerme ante un título y un autor desconocido, pero no menos interesante. Y es que ‘Viaje a Avalon’, del escritor mallorquín Guillem de Torroella (1348-1375) es una fábula protagonizada por su autor, en donde narra su estancia en la Isla Encantada donde encuentra a Morgana y a un Rey Arturo joven y sano. Un poema épico que nos adentra en la leyenda, en la historia y por qué no, en la creencia de que no todo estaba escrito sobre el mito artúrico. Todo un hallazgo que, por supuesto, no dejo pasar de largo. Y con este ejemplar, si de algo me precio aparte de disfrutar con las leyendas y el mito artúrico, es de defender el relato corto como el hermano aventajado de la narrativa.

Y hete aquí que, entre varios juguetes de oferta, asoma el último libro de la escritora argentina Magali Etchebarne, ‘Los mejores días’, editados por una de las pocas editoriales que aún mantiene en su catálogo su fidelidad al género. Recuerden, acudan a los rastros. Busquen su propio Grial. Y si es posible, vayan a primera hora de la mañana. Ya les contaré en otra ‘Carta del Norte’ mis razones para ello.

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