Novela ilustrada
Antagonistas
Nórdica publica una bella edición de ‘El duelo’, de Antón Chéjov, con ilustraciones de Javier Olivares

Iilustración de Javier Olivares del libro ‘El duelo’ / JAVIER OLIVARES
Roberto Ruiz de Huydobro
El gran escritor ruso Antón Chéjov (1860–1904) fue, esencialmente, narrador y dramaturgo. Entre su obra narrativa se encuentra la novela breve ‘El duelo’, que se centra en el antagonismo de dos personajes de naturaleza diferente: Iván Laievski y Nikolái Von Koren.
Laievski, funcionario que no desempeña su trabajo, lleva viviendo dos años con su amante, una mujer casada, a la que ha dejado de querer y quiere abandonar, aunque no se decide a hacerlo. Se considera un hombre superfluo, desdichado, de naturaleza mustia, débil, dependiente, insignificante, degenerado y mentiroso. Reconoce sus faltas y tiene la esperanza de que eso le ayude a renacer, a convertirse en una persona diferente.
Von Koren, zoólogo, piensa que Laievski es inmoral, pervertido y farsante. Cree que es dañino y peligroso para la sociedad y le desprecia por diversas razones: por ser falso, por beber en exceso, por contraer deudas, por no hacer su trabajo y por vivir con la mujer de otro hombre. Es partidario de destruir a los endebles e inútiles para resguardar la civilización y la humanidad, en alusión a la lucha por la supervivencia y la selección natural.
Laievski considera que Von Koren es de naturaleza dura, fuerte y déspota. Ambos se odian y eso les lleva a batirse en duelo. Tras el duelo, en el que ninguno muere, Laievski empieza una vida nueva: se casa con su amante (cuyo marido acaba de morir) y trabaja el día entero. Von Koren le dice que se equivocó con él y le desea que todo le vaya bien, aunque piensa que: «da lástima, es tímido, apocado, se inclina como una marioneta, y es…, es triste».
Según Javier Olivares (Madrid, 1964): «Había leído algunos cuentos de Chéjov, pero no un relato largo, y me ha gustado mucho, sobre todo porque es una obra que utiliza todo el rato el subtexto». «Hay una complejidad en las acciones de los personajes… también a través de todo lo que subyace debajo de la alfombra narrativa». «Cada uno de ellos contiene multitud de humanidad en sus objetivos».
Sobre la caracterización de los personajes, explica: «He empezado por la descripción física hecha por el propio autor… pero luego he procurado añadir detalles en su estructura e incluso en el vestuario, que fueran en consonancia con su personalidad».
Respecto a los planos y escenas ilustradas, añade: «En la primera lectura del libro ya suelo señalar momentos… que pueden resultar interesantes visualmente». «Intenté establecer en todas las ilustraciones esa característica doble… mostrar parejas de personajes o dualidad en los objetos». Para este libro decidió usar solamente cuatro colores: el blanco del papel, el negro de la tinta china, un azul, un marrón y los tonos resultantes de su superposición digital. «Es una manera de trabajar que se usaba bastante en revistas antiguas… para conseguir más posibilidades cromáticas».
Al referirse lo que destacaría del trabajo: «Ilustrar libros clásicos para adultos me permite expandir las posibilidades gráficas sin miedo a un resultado complejo».«Es un libro de personajes y emociones… hay que hacer un trabajo de traductor conceptual». «Como ilustradores, nuestra labor es trasladar, acompañar y aportar matices que… pasen desapercibidos».
Olivares considera que sus ilustraciones para ‘El duelo’ «aportan una mirada contemporánea a esta narración clásica».
«El resultado, a partir de un estilo muy personal, es un libro magnífico, con escenas elegantes y vivaces»
‘El duelo’.
Autor: Antón Chéjov.
Editorial: Nórdica . Madrid, 2025.
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