NARRATIVA
El narrar breve de Medardo Fraile
Los cuentos del escritor, del que ahora se cumple el centenario de su nacimiento, poseen un gran valor

El fallecido Medardo Fraile, uno de los autores de cuentos más relevantes de España del siglo XX. / Córdoba
Los cuentos de Medardo Fraile constituyen uno de los conjuntos narrativos más valiosos de la segunda mitad del siglo XX en España. Un testimonio imprescindible de lo vivido por las mujeres y los hombres de la generación de los niños de la guerra. Sus relatos resultan de una belleza singular, implacables, finos y perfectos, acabados. Tesoros, tan ajenos a los modos y modas sociales que cuando se leen sus cuentos se tiene la sensación de una singular extrañeza, en el sentido de una originalidad diferente y peculiar, una literaria difícil de encontrar. Medardo Fraile se había propuesto escribir un tipo de cuento que trascendiera la anécdota, y concebido de esta forma, se sitúa en el extremo mismo de la expresión narrativa donde no cabe error posible. Su cuentística, tan actual desde hace setenta y cinco años como hoy, oscilaría entre el realismo de Chejov y el minimalismo de Carver, representante del realismo sucio norteamericano.
Vida y obra
Medardo Fraile nació en Madrid el 21 de marzo de 1925, ciudad donde transcurre su infancia y vive la Guerra Civil; estudió Filosofía y Letras en la Universidad Complutense, y también se doctoró en 1968. Su primer volumen reúne doce cuentos publicados en revistas de la época y se titula ‘Cuentos con algún amor’, que muestra algunas de sus características notorias: la frase corta y sencilla, de notable adecuación al relato, una prosa descriptiva animada por el vigor de las imágenes, de estructura simple, narrado todo en tercera persona. En 1956 obtiene el Premio Sésamo por ‘La presencia de Berta’ y sus relatos y colaboraciones aparecen en prestigiosas revistas, Monteagudo y Ágora. En 1959 se publicará su segundo libro, ‘A la luz cambian las cosas’, y el mundo narrativo característico del madrileño se confirma en esta colección de relatos.
Desde su llegada a Inglaterra en 1964, Fraile escribe nuevos relatos y su obra se expande. ‘Cuentos de verdad’ (1964) recibiría el Premio de la Crítica. En 1967 se traslada a la Universidad de Strathclyde en Glasgow, donde escribió gran parte de su obra: ‘Descubridor de nada y otros cuentos’ (1970), ‘Con los días contados’ (1972), ‘Ejemplario’ (1979), ‘Cuentos Completos’ (1991). Nuevos premios se suman: La Estafeta Literaria (1970) y Hucha de Oro (1971).
La gran innovación de Fraile consistió en crear un tipo de cuento distinto, ajeno al realismo social de los años cincuenta; su preocupación literaria por el hombre como ser individual le apartaría de la problemática histórica y colectiva del momento. Publicó tardíamente ‘Autobiografía’ (1986), su única novela.
Cuentos
‘Contrasombras’ (1998) ofrece veintinueve cuentos con temas recurrentes: anécdotas sublimadas, hechos de apariencia trivial, melancolía, soledad y decadencia. Este libro confirma un mundo coherente, iluminado por la luz y la verdad, con humor y sutileza. ‘Ladrones del paraíso’ (1999) presenta gentes que luchan por la libertad, delincuentes marginales tratados con humor e ironía. Trece cuentos, cuatro inéditos, entre ellos ‘Claudina y los cacos’ y ‘Operación La Mancha’, forman parte del universo del Fraile imperecedero. Destaca su prosa justa, sobriedad y expresividad, como en ‘Tregua’, ejemplo de jerga del hampa.
Desde su atalaya escocesa, entre libros, familia y naturaleza, el escritor volvía mentalmente a un Madrid desconocido. Viajó impartiendo conferencias y participando en seminarios. El 9 de marzo de 2013, se durmió en su casa de Glasgow, y sus historias nos recuerdan que fue uno de los grandes narradores de la segunda mitad del siglo XX.
ÉTICA Y CIVISMO
Literatura y periodismo favorecen todo tipo de interconexión cultural o artística; el periodismo nace en el Siglo de Oro, con gacetas o noticias cortas; Larra funda, en el XIX, numerosas publicaciones, sus artículos son un referente literario; Unamuno consideró el periodismo como una contribución a la historia literaria; practicaron el género, Maeztu, Machado, Azorín, Baroja y Ortega y Gasset; más tarde Azaña, Rivas Cherif, Cela, Umbral, Sánchez Ferlosio o Vicent. De zona fronteriza caracterizaba María del Pilar Palomo los textos periodísticos de Fraile, actividad que cosechó durante años y recogió en compilaciones. Para el autor, todo texto es unitario y cada obra opera como un contexto, sin referentes externos. Su obra periodística confirma su humanismo, intimismo, autobiografismo, su amor por España y el humor. ‘A media página’ (2012) recoge sus colaboraciones en ‘Cuadernos del Sur’, Diario CÓRDOBA; testimonios, lecturas y curiosidades que distribuye en los apartados, ‘Cartelera de España’, ‘Los españoles como problema’, ‘Confidencias inofensivas’, ‘Saldo de reflexiones’ y ‘La obra y su gente’. Un breviario secular que obliga a pensar, deja constancia de un conocimiento propio, y para ajenos un libro que uno se cree a medida que lee, o provoca discusión porque el contenido general de ‘A media página’ adquiere una especial responsabilidad en el discurrir del tiempo, tanto los artículos de carácter documental como los de ficción. Fraile, atento a lo mediático, estos textos indagan sobre la naturaleza de las palabras.
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