SINGULARIDADES Y NO
Los silencios de ‘El loco’
Editado un libro sobre las reflexiones de Jesús Quintero

El difunto periodista Jesús Quintero, que conducía ‘El loco de la colina’. / E.P.
No es posible una vuelta de ‘El loco de la colina’; ojalá fuera así para estos tiempos y momentos en lo social, político y cultural de nuestro país. El caso es que, en 2024, aparecen dos eventos dignos de tener en cuenta: unos documentales sobre Jesús Quintero, el más influyente periodista y comunicador desde los años ochenta hasta nuestros días, impulsados por las hijas del mismo, y un libro, ‘Mis reflexiones de El Loco’, del poeta Javier Salvago, el principal guionista de radio y televisión del programa ‘El loco de la colina’, así como de otros, durante más de treinta años; las suyas, habida cuenta de que antes también estuvieron, aunque en bastante menor medida, Juan Teba, Félix Machuca y, sobre todo, Raúl del Pozo, así como el poeta Juan Cobos Wilkins. Ambas cosas significan, por un lado, algo más que un simple recordatorio y, por otro, un ‘revival’ necesario, no tanto por lo que ahora ve la luz impresa, sino por lo que supuso una revolución en la radio y televisión española. Decía, entre otras cavilaciones: «Te ofrezco un sueño. No me preguntes si es peligroso. Cruza la frontera y no me preguntes si es prudente. No me preguntes si es correcto».
Hay cosas que se entrelazan y su resultado es un orden requerido, aunque no premeditado, desde los cimientos de la creación. Jesús Quintero y Javier Salvago, junto con el personaje, se propusieron desvelar las entretelas y entresijos de quien hiciera falta —por muy alto que estuviera— en aquellas entrevistas televisivas con autenticidad a contrapelo, a destiempo y a punto. Julia Otero entrevistó en su día a Quintero y le hizo una pregunta clave: «¿Qué es un periodista en el día de hoy?» También sobre los importantes «silencios» le respondió: «donde hay sentimiento y emoción también es necesario el silencio, deberíamos callarnos todos». Los silencios son la «partitura» y la puesta en escena del que se sienta delante y en el lugar del otro. Son el grito, aparentemente despacio, sin prisas en el decir, lo callado, como si todo fuera muy cotidiano en la conversación y entre preguntas, silencios que siempre esperan, sonoros y visuales, como los espacios en blanco entre cuadro y cuadro, es lo que nos une y separa. «Las reflexiones» lanzadas al aire que indagan sin confirmar. El anverso y reverso de mutismos corrosivos. A través de ellas hablan otros: «como Goethe, puedo prometer ser sincero, mas no imparcial». No nos queda otra. El amor, la mentira, los negocios, la vida y la muerte de las cosas que tocamos y palpamos. También el poeta chino Du Fu: «aunque se ha perdido la nación, las montañas y los ríos permanecen. Eso es lo que quiero que comprendas: aunque quiebren los bancos, aunque el país se hunda..., las montañas, los ríos y la noche permanecen». Único. Nos dice Salvago: «cuando todavía palabras como revolución, utopía, libertad, justicia, democracia, paz, solidaridad, bondad o vergüenza tenían su sentido».
‘Mis reflexiones de El Loco’.
Autor: Javier Salvago.
Editorial: Caín & Abel Asociados. Sevilla, 2024.
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