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Teatro

Arrabal y Moreno Arenas

Publicado en edición castellano-francesa ‘Entremeses’, de los dos autores

El escritor Fernando Arrabal aporta tres piezas al libro ‘Entremeses’.

El escritor Fernando Arrabal aporta tres piezas al libro ‘Entremeses’. / Efe

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Córdoba

Hace tres años, en noviembre de 2022, tuve la oportunidad -como vengo haciendo desde hace ya once- de participar en el seminario internacional de estudios teatrales en torno a la dramaturgia de Fernando Arrabal y José Moreno Arenas. Por entonces mi ponencia versaba sobre «Vanguardia, confusión y caos», tres palabras que definen perfectamente, como ahora veremos, la poética dramática de ambos autores en esta nueva obra en la que cada uno presenta tres entremeses (en francés ‘Impromptus’) o piezas breves que abordan temáticas novedosas y de gran interés. Van precedidas de muy interesantes reflexiones de Rafael Ruiz Álvarez y Mario de la Torre-Espinosa (de la universidad de Granada) y de sendos estudios de Pollux Hernúñez, dedicado a Arrabal, y de Adelardo Méndez Moya, que hace lo propio con Moreno Arenas, y también sendas entrevistas de Javier Villuendas Pérez y Andrés Cárdenas, respectivamente a ambos dramaturgos, además de la traducción al francés de Raúl Herrero y Rafael Ruiz Álvarez. Todo ello acompañado de algunas obras plásticas de Antonio Manuel Contreras. Por tanto, nos hallamos ante una obra plural, rica y de gran interés por el número de participantes que ofrecen una visión propia de ambos dramaturgos.

Arrabal presenta tres obras: ‘Tohu-bohu’, ‘Oración IA’ y ‘El Greco y el Inquisidor General’. La primera, con esa voz hebrea, con la que quiere expresar el despertar del todo desde el caos inicial, donde la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas triunfaban sobre la faz de la tierra. Tohu es desolación, nada; Bohu es vacío. Es una idea que puebla todo su teatro pánico y sus presupuestos teóricos de siempre con Jodorowsky y Topor en ese movimiento, como recuerda Hernúñez, que tiene el surrealismo y la patafísica como elementos esenciales de este «sátrapa trascendente» que es Arrabal y su «concepción del hombre total y absolutamente libre, ideológica, social moral y estéticamente». El segundo entremés, ‘Oración IA’, transcurre en 2053, con ordenadores futuristas en la urbe Colud Valley con dos personajes Lilbe y Fido (hombre y mujer) y sus visiones de género. Una gran ironía sobre el todo, y las fuentes tecnológicas que nos invaden y un ingenuismo inteligente que siempre llenó sus obras y la crueldad como estilete en esta mezcolanza entre la historia sagrada y la IA, pero siempre con el trasfondo de la justicia/injusticia y venganza. La tercera, ‘El Greco y el Inquisidor General’ nos traslada a San Lorenzo del Escorial en el siglo XVI para enfrentar al Greco con el cardenal Quiroga y Vela, «dos mundos antagónicos e irreconciliables, el del fanatismo del dogma y la libertad sin límites del creador!. El cardenal ordena su detención con grilletes mientras habla del Concilio de Trento.

Las tres obras de Moreno Arenas son ‘El reloj’, ‘La cabeza’ y ‘El purgatorio’. La primera aborda, como dice Méndez Moya, «el cuestionamiento del cumplimiento incondicional de la ley y poder, y la influencia y la arbitrariedad de manejo de este sobre aquella, y cuál debe prevalecer». A partir del inicio inquisitivo de Servus, «¿usted respeta la ley?», ambos personajes, con leves trazos dialógicos, apenas un sintagma o un sustantivo, van definiendo su matriz, paradigma o «arquetipicidad». En sus nombres propios se evidencia: ‘servus’, como sumiso y servidor, y ‘líber’, por el contrario, como persona libre y nomológico.

Planteamiento

En ‘La cabeza’ el componente moral y ético se mantiene desde el inicio con la aclaración primera del autor. De nuevo nos plantea el dramaturgo Moreno Arenas un pensamiento dicotómico antinómico y el ejercicio omnímodo del poder sobre el otro y el ejercicio libérrimo de la libertad y la toma de decisiones; entre la intolerancia y la tolerancia; entre la sinrazón y la razón, entre el pensamiento único y el pensamiento abierto, plural.

En ‘El purgatorio’ una atmósfera de irrealidad comienza una dramaturgia ambientada en el pasado en el que estos tres personajes representan a los dramaturgos Christopher Marlowe, William Shakespeare y Pedro Calderón de la Barca. Es un homenaje a éste y al teatro de los siglos XVI-XVII. Moreno Arenas defiende a ultranza «la teoría Marlowe» y que señala Shakespeare se limitó a firmar las obras. Lo reamente sustancial de la obra de Moreno Arenas es la deliberación sobre el sentido de la verdad: ¿Dónde se encuentra la verdad? De nuevo, una pregunta y de nuevo una dicotomía o dualidad (un elemento esencial y unificador en las tres obras que comentamos) entre la verdad y la falsedad histórica. En definitiva tres piezas que, aunque muy diferentes en el desarrollo de las ideas, abordan vidas paralelas en cuanto a la estructura que las organiza, con la conformación bimembre de las mismas y posturas muy definidas, enfrentadas, con las que Moreno Arenas profundiza sobremanera en sus propuestas estéticas.

‘Entremeses (Improptus)’.

Autores: Fernando Arrabal y José Moreno Arenas.

Editorial: Libros del Innombrable. Zaragoza, 2024.

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