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Tener que contar

Francisco J. Guerrero

Las causas están ocultas detrás de algunas puertas cerradas. El germen del dolor, de la soledad o de cualquier historia. El camino hacia la felicidad también, lo que no se cuenta o el deseo de contar lo que no se sabe. Cada uno de los cuentos de Felipe R. Navarro (Málaga, 1969) en su extraordinario segundo libro, Hombres felices , tras Las esperas (2000), no es sino el comienzo de una historia que no continúa.

La prosa de Felipe R. Navarro se interrumpe, la colman incisos, dudas, circunloquios entre los que centellean perlas de lirismo ("O ponme una copa, sí, ponme una copa o te la pongo si quieres, no nos pongamos tan de lunes si quieres y bebamos, una copa sin cargar de noche perfecta de niños fuera o ya dormidos que recupere días sin foto y sonrisas francas de amantes antiguos que resistieron una tormenta tras otra bajando a tiempo de barcos que navegaban en dirección desconocida"). Contar --tener que contar, que quede claro-- es rellenar como podemos el desconocimiento de las cosas. Lo dice el autor en el cuento central del volumen, La modificación sustancial de las condiciones de trabajo , donde el narrador le concede el protagonismo a una mujer y a lo que ella escribe para hablar de sí mismo: "Cómo haré todo eso", se pregunta, "hablar de lo intangible, lo sustancial, lo casual, sin que nadie se avergüence mucho de mí", porque desde luego, nos recuerda y nos advierte al principio de la historia, "la mujer no está escribiendo este cuento".

El proceso de escritura es el núcleo de todo el libro. La saciedad y sus nuevas travesías en la frontera de la felicidad con la miseria. La exigencia de contemplar la superficie íntegra de una vida desde un hecho cotidiano sencillo. Para no estar solos y contarnos. Y saber qué somos y que somos. El tiempo actúa como un frío catalizador de la esperanza. El mismo tiempo que nos cuenta la historia. El estilo de Navarro rebosa viveza y virtud. Su voz excita la meta más allá del argumento y colma de oxígeno la razón y hasta la vista. Porque en sus cuentos se ilumina lo que está retirado de la escena, la memoria, secretos como un sonar de llaves indecisas. Hombres felices es un libro cargado de emoción, donde a veces la lluvia cae, el viento arrastra la nieve o luce el sol detrás del óxido, los orígenes, una tarde de circo o el orden lógico de las cosas. Un espacio donde surge una historia de amor con cada palabra.

'Hombres felices'. Autor: Felipe R. Navarro. Editorial: Páginas de Espuma. Madrid, 2016

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