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El callejero

El Foro de Altos de Santa Ana

Para muchos cordobeses aún es la calle de Fidela, pero esta vía alberga tesoros como la iglesia de Santa Ana

En un pequeño espacio del centro de la capital cordobesa se encuentra el Foro de Altos de Santa Ana, con el convento del mismo nombre y la Casa Carbonell, sede de Vimcorsa.  | MANUEL MURILLO

En un pequeño espacio del centro de la capital cordobesa se encuentra el Foro de Altos de Santa Ana, con el convento del mismo nombre y la Casa Carbonell, sede de Vimcorsa. | MANUEL MURILLO

A las puertas del Conservatorio Superior de Música Rafael Orozco nace en Córdoba una pequeña calle, Ángel de Saavedra, que concluye en la calle Blanco Belmonte, a la altura de Rey Heredia. A pesar de ser una calle corta, a esta céntrica vía no le faltan atractivos, empezando por el mencionado Conservatorio de Música, uno de los más antiguos de España, que ocupa el que fue el Palacio del Marqués de la Fuente del Valle, del siglo XVI, y de cuyo esplendor nos habla su preciosa portada plateresca.

Unos años antes de que el conservatorio adquiriera el máximo rango académico, entre 1965 y 1968, unas obras de construcción en los solares del número 2 al 8 sacaron a la luz un importante conjunto de restos arqueológicos romanos que llevaron a la entonces directora del Museo Arqueológico de Córdoba, Ana María Vicent, a hablar de un espacio público monumental, el Foro Altos de Santa Ana, denominación que hace referencia al convento y a la calleja aledaña del mismo nombre.

El análisis de los restos escultóricos estableció la existencia en la ‘Corduba’ romana de un culto u homenaje a la dinastía Julio-Claudia desde época temprana (siglo I dC). Entre las esculturas encontradas, la mayoría de las cuales se encontraban muy fragmentadas, destaca un retrato de la emperatriz Livia, tres estatuas femeninas y un fragmento perteneciente a una efigie masculina del tipo ‘Hüftmantel’ (figura que representa a emperadores o altos cargos semidesnudos y divinizados). Además, en una intervención llevada a cabo en 1990 se documentó el pórtico de un gran edificio romano de principios del siglo III dC.

Convento de Santa Ana

El foro recibe el nombre de Santa Ana, santa a la que está dedicado el convento que se encuentra a mitad de la calle y que fue fundado por las carmelitas descalzas en el año 1589, aunque la iglesia, dedicada a Santa Ana y San José, comenzó a construirse en 1608 por iniciativa del marqués del Carpio y se terminó en el siglo XVIII, siguiendo el modelo de la iglesia romana de Gesú, con planta de cruz latina cubierta con bóveda de cañón, volutas en las naves laterales y frontón triangular en la central. La fachada es barroca y la portada se remata con un frontón curvo partido y una hornacina con el grupo escultórico de Santa Ana, la Virgen y el Niño realizado en mármol por Bernabé Gómez del Río. La escalinata de acceso a la iglesia está protegida por una reja.

En la Navidad de 1993 un incendio que se originó en el belén instalado en la iglesia destruyó algunos retablos y esculturas. Tras el incendio, el templo fue restaurado y a partir de 2015 se llevó a cabo un proceso de remodelación que incluyó la reconstrucción del retablo mayor perdido en el incendio. El convento sigue regentado por las monjas carmelitas, una orden de clausura papal, que sigue manteniendo el huerto y la fabricación de dulces.

En la iglesia del convento encontramos al Cristo de la Sed, imagen del escultor cordobés Miguel Ángel González Jurado que se inspira en una experiencia mística de Santa Teresa de Calcuta. El Cristo fue bendecido el 5 de enero de 2013 por el entonces obispo de Córdoba, Demetrio Fernández.

La Casa Carbonell

Junto a la iglesia, se levanta la Casa Carbonell, hoy sede de la empresa Viviendas Municipales de Córdoba, Vimcorsa.

La Casa Carbonell se edificó sobre otras casas anteriores, en una de las cuales nació en 1791 Ángel de Saavedra y Ramírez de Baquedano, tercer duque de Rivas y grande de España, dramaturgo, poeta, historiador, pintor y estadista español, conocido por su obra Don Álvaro o la fuerza del sino (1835). Ángel de Saavedra da nombre a la calle, que mucha gente sigue llamando «la calle de Fidela», por el conocido establecimiento que era a la vez quiosco de golosinas, tienda de disfraces y artículos de broma, navideños y de fiesta o trajes de flamenca y de danza.

Volviendo a la Casa Carbonell, el palacio fue levantado a mediados del XIX al estilo de los palacetes u hoteles franceses. El palacio fue adquirido por Antonio Carbonell y Llacer para instalar las oficinas de la sociedad de la afamada marca de aceite en 1866.

El Ayuntamiento adquirió el inmueble en 1997 y lo rehabilitó entre 2000 y 2001 convirtiéndose en la sede de la empresa Viviendas Municipales de Córdoba, Vimcorsa, hasta la fecha.

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