Entrevista | Lucía Rodríguez Presidenta de FAPA Ágora
«Es un ‘lujo’ estudiar en el Casco Histórico»

«Es un ‘lujo’ estudiar en el Casco Histórico» / VÍCTOR CASTRO

-Ha arrancado el proceso de escolarización del curso 2026/27 y de nuevo el distrito Centro, con una población escolar muy baja y emblemáticos centros educativos, se ‘reparte’ entre cuatro zonas de escolares. Antes de hablar de las peculiaridades del Centro en los aspectos educativos, de entrada y directamente. ¿Cómo se presenta este proceso?
-Desde la federación FAPA Ágora estamos haciendo una campaña muy directa para promocionar todos nuestros colegios públicos. Nuestro objetivo es que todas las familias matriculen a sus hijos en la escuela pública, porque es la única que realmente ofrece diversidad y un proceso de coeducación real. Al ser gratuita, es la que une toda esa diversidad que tenemos en Córdoba y, de forma muy especial, en el distrito Centro.
-El Centro es un distrito complejo, dividido administrativamente en el aspecto escolar en cuatro sectores. ¿Es difícil para unos padres que vivan aquí o en el entorno elegir centro?
-Sí, es complicado porque la ubicación y la proximidad al domicilio familiar suele ser el primer criterio de elección. Sin embargo, hay muy buenos colegios públicos en el Centro. Contamos con profesionales de verdadera garantía, personas muy dedicadas, aunque el problema es que su falta de continuidad en los centros a veces impide que los proyectos educativos prosigan como deberían. Resaltamos que todos los colegios públicos son adecuados, pero el problema real es la falta de inversión y de una política pública que dé continuidad a los proyectos y a las normativas más allá de los cambios de gobierno.
«Es cierto que baja la natalidad, pero la Administración usa esto como excusa para cerrar líneas»
-En el Centro se encuentran centros que son, valga la expresión «clásicos» de lo público, como el López Diéguez, el más antiguo de la ciudad. ¿En qué estado se encuentran estos equipamientos?
-Es una realidad que no se está invirtiendo en la modernización ni en la infraestructura de estos colegios, que suelen ser muy antiguos. Las últimas borrascas que hemos sufrido han puesto de manifiesto deficiencias gravísimas. Ha habido centros que han tenido que cortar el servicio de comedor porque había entrado agua. Otros han perdido el uso de aulas de biblioteca o zonas comunes por filtraciones tremendas. No puede ser que se intente solucionar el problema dos días antes de que llegue la lluvia. Tiene que haber también una planificación anual.
-Se supone que existen fondos para la mejora de los centros. ¿Llega ese dinero a las aulas cordobesas?
-Se habla de partidas de la Junta de Andalucía para modernizar y mejorar los centros, pero no sabemos si va a tener continuidad en el tiempo o si solo responde a fondos puntuales de la Unión Europea. Lo que los padres y madres nos preguntamos es si realmente existe un interés porque estos edificios sean habitables y dignos para nuestros escolares.
-Y por el lado contrario, eso sí, está ese cierto privilegio ir al cole en el Casco Histórico, que es una lección de patrimonio, ¿no? Recuerdo el proyecto ‘Mi cole es un castillo’, del CEIP Caballeros de Santiago, o el de Los Patios, del López Diéguez.
-Totalmente. Es un lujo estudiar en el Casco Histórico. Y además permiten acometer proyectos que son un plus. Ese entorno histórico anima a los niños a aprender de su propia ciudad porque la tienen a su alrededor. Es algo que, por definición, los colegios de la periferia no tienen. Todo lo que se puede aprovechar educativamente está bien.
«Lo que nos preguntamos es si realmente existe interés porque los edificios sean dignos»
-Sin embargo, planea siempre la amenaza de la falta de población y la baja natalidad. ¿Cómo les afecta?
-Es cierto que hay una disminución de la natalidad, pero la Administración utiliza esto como excusa para cerrar líneas en lugar de para lo que debería servir: bajar las ratios de las clases. Por ejemplo, se anuncia una bajada a 22 niños en Infantil que no es real, porque la normativa permite pasar a 25 si las condiciones lo requieren. Y con cualquier excusa... Durante el covid-19 se vio que con menos niños por aula los resultados eran excelentes; no entendemos por qué ese doble rasero de las administraciones.
-Y para la FAPA Ágora, en general, ¿cómo se plantea el presente curso y el venidero?
-Venimos de la Plataforma de Niñas y Niños del Sur y estamos luchando por la escuela pública, que es la mejor que tenemos. Necesitamos que las autoridades tengan un proyecto de continuidad para mejorar esta escuela y proteger su diversidad. Los niños que hoy estudian en los colegios serán los que nos gobiernen mañana; la sociedad del futuro la estamos creando ahora mismo. Ojalá no nos arrepintamos de lo que estamos haciendo hoy.
- La estatua del Gran Capitán en Córdoba
- El lago de la plaza de Las Tendillas de Córdoba, ¿leyenda o realidad?
- El fantasma de la Catedral
- «Para educar, el Centro es un lujo»
- Hostelería: bienvenido ‘mister’ turista
- «Es un ‘lujo’ estudiar en el Casco Histórico»
- Vivienda: el Centro encara un año clave
- «He visto crisis de todo tipo y aquí estamos»