El callejero
La Trinidad, la plaza de aire gongorino
Es muy conocida por acoger la iglesia que le da nombre y la Escuela de Arte y Superior de Diseño Mateo Inurria

La plaza de aire gongorino / A.J. GONZÁLE Z
La plaza de La Trinidad se localiza en la frontera de la Córdoba histórica y la moderna, siendo puerta de entrada al Centro de la ciudad y a la Judería. En ella concurren las calles Lope de Hoces -que nace o desemboca, según se vea, en el Paseo de la Victoria-, Montemayor, Tesoro, Horno de la Trinidad y Sánchez de Feria, lo que la convierte en un espacio animado y concurrido al que colaboran las dos edificaciones que conforman la fisonomía fundamental de la plaza: La Iglesia de San Juan y Todos los Santos y la Escuela de Arte y Superior de Diseño Mateo Inurria, que ocupa el que fuera el Palacio de los Duques de Hornachuelos también conocido como Casa de los Hoces. y que está dedicada a uno de sus más insignes directores, el escultor Mateo Inurria.
El palacio fue construido a mediados del siglo XIX sobre unas casas solariegas de los Hoces. El edificio se arrendó al Ejército hasta las exclaustraciones y luego se convirtió en casa de vecinos, hasta 1860 en que el duque encargó la restauración al arquitecto Pedro Nolasco. El escudo de los Hoces, cinco hoces de podar, se ubicó en la calle Tesoro, junto a la puerta del jardín. Su aspecto actual responde a la remodelación que sufrió el edificio en 1965 para dar cabida a la escuela, a la que todavía muchos llaman Escuela de Artes y Oficios. De hecho, de la edificación original solo queda la fachada, el patio y la escalera principal.
Precisamente al pie de la escuela encontramos una estatua que pasa muchas veces desapercibida y que está dedicada al ilustre poeta y dramaturgo Luis de Góngora y Argote. La ubicación de la escultura, obra del valenciano Amadeo Ruiz Olmos en 1967 -que por cierto fue profesor de la Escuela Mateo Inurria-, no es casual. El poeta falleció en una casa de la actual calle Sánchez de Feria, en donde una placa recuerda que «en este lugar murió el 23 de Mayo de 1627 el célebre poeta cordobés Luis de Góngora y Argote, dedicándole este recuerdo escritores y amantes de las letras».
Iglesia de la Trinidad
El otro edificio que conforma la estética esencial de la plaza es la iglesia de San Juan y Todos los Santos, ubicada justo en frente de la Escuela Mateo Inurria.
La mayoría de los cordobeses se refieren a esta iglesia como de La Trinidad, porque se levantó en el lugar que ocupó la iglesia del convento de la Santísima Trinidad, fundado en 1241.
La céntrica plaza cordobesa recibe el nombre del antiguo convento de la Trinidad
El edificio, inaugurado el día de la Santísima Trinidad de 1705, se atribuye al arquitecto Francisco Hurtado Izquierdo. Se trata de una iglesia de una sola nave, con un ritmo de pilastras que sostienen los arcos fajones que recogen una bóveda de cañón con lunetos. El crucero está cubierto con una cúpula sobre pechinas y la cabecera es de pequeña dimensión, que tiene anexa la sacristía. El coro se sitúa en alto al inicio de la nave principal.
La fachada es rectangular, coronada con un frontón triangular con hornacina y óculos. La portada de piedra cuenta con dos cuerpos; el cuerpo bajo con arco de medio punto flanqueado por dobles columnas y el cuerpo alto con hornacina lo completan dos columnas salomónicas; la composición acaba con un frontón partido donde se encaja el escudo de los trinitarios. El conjunto de la fachada se complementa con una espadaña de dos cuerpos con balconada, y arcos de medio punto que alojan las campanas, rematándose con un frontón curvo con arco central.
El retablo, encargado en 1724 a Juan Fernández del Río, con ornamentación exuberante y realizada con gran minuciosidad, es la obra cumbre del barroco cordobés.
Por último, no podemos dejar de mencionar la Centro Zalima, ubicado en la esquina de Sánchez de Feria con la plaza, que este año celebra su sesenta aniversario.•
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