Entrevista | Pilar García Presidenta de la asociación vecinal Galea Vetus
«El Centro no puede ser solo un escenario»
La presidenta de la asociación vecinal Galea Vetus, de San Agustín y entorno de Las Costanillas, es de los responsables vecinales que opinan que el Casco Histórico no puede permitirse perder su alma, que no es otra que su vecindad

A. J. González
-Nos hemos citado para la entrevista en un bar, pero me doy cuenta de que cada vez quedan menos en el barrio. Hay pocos establecimientos que no estén enfocados exclusivamente al turismo, ¿no es así?
-Pues sí, ya quedan muy poquitos, muy poquitos. Apartamentos turísticos tenemos demasiados, pero lugares de convivencia para los residentes escasean.
-Recientemente han realizado una acción para visualizar el malestar de los barrios por ello. ¿Cómo surgió y qué respuesta han tenido?
-Fue una iniciativa que partió de la AV Regina-Magdalena: queríamos, más allá de notas de prensa, hacernos un poquito más visibles. Y además de Galea Vetus participaron las AAVV Regina-Magdalena, San Lorenzo Existe, Cerro de la Golondrina, La Fuenseca-Santa Marina-Orive, La Medina, Puerta de Almodóvar, la federación Al-Zahara, la asociación cultural Aventurarte... La aceptación ha sido buenísima. Vecinos que no participaron activamente nos paraban por la calle para darnos las gracias por hacer visible el problema que tenemos. El Centro no puede ser solo un escenario.
-¿Tan grave es la situación?
-Mira, si entra en El Pozanco, de momento tenemos cuatro apartamentos turísticos y uno en proyecto. Uno de ellos era una casa vecinal de cuatro familias donde también había una empresa de creativos que se tuvieron que ir. Ahora será otro apartamento para turistas.
-Existe una moratoria para nuevas licencias de viviendas turísticas en el Casco Histórico. ¿No está funcionando?
-Hay moratoria en el distrito Centro y en el distrito Sur, pero no vemos que se esté haciendo un seguimiento de los pisos turísticos que todavía son ilegales. Parece que están haciendo la vista gorda. Pero esa moratoria no contempla el seguimiento de licencias de edificios enteros, de los apartamentos turísticos, y eso es un problema.
-Pero ese descenso de vecinos es algo que viene de lejos, ¿no?
-En la década de los 90 ya hubo un éxodo a barrios periféricos porque eran rentas antiguas y los propietarios quisieron rentabilizar sus propiedades. Muchos se fueron porque no se arreglaban las casas y las condiciones no eran óptimas. Ahora esas casas son las que se convierten en apartamentos, y el Ayuntamiento debería tomar cartas en el asunto para que los barrios no se queden sin vecinos.
-Hablemos de equipamientos. Las Costanillas tiene un problema enquistado desde los años 80. ¿Qué pasa con el solar frente al Luciana Centeno?
-Pues ya ve. Ni se ha hecho el aparcamiento, ni el centro comercial ni nada... En principio, en el Plan General iban dos plantas de aparcamiento con un polideportivo encima y una parte ajardinada. Ahora mismo ya está todo expropiado. Miguel A. Torrico nos dijo en la junta de distrito que había 200.000 euros para 2026, pero no se especificó fecha.
-Pues los muros del solar no tienen buena pinta.
-La verdad es que lo que tenemos ahí es una escombrera llena de ratas. Los muros son antiguos y con las lluvias presentan peligro, hay cables cayéndose... Han puesto una cinta, pero eso no quita el riesgo. Seguimos teniendo necesidad de aparcamientos, sobre todo para personas que trabajan en polígonos, lejos del barrios, y no tienen combinaciones de autobús público, especialmente si tienen jornada partida.
-Además de aparcamientos para los residentes, ¿qué otras carencias son urgentes en la zona?
-En estos barrios necesitamos respiraderos, zonas que sean refugios climáticos. Este es un barrio que está envejeciendo y necesitamos sitios donde las personas mayores puedan socializar, espacios frescos y confortables y también mucha arboleda. Qué lástima que no salió lo del Plan Axerquía Norte. Pero llegó la crisis y se fastidió todo.
-Todavía reivindican que se conviertan en centros para las administraciones y la ciudadanía los edificios número 4 y 5 de la plaza de San Agustín. ¿No?
-Sí. Tenemos el Luciana Centeno, pero con una función como centro sociocultural autogestionado, que tiene una aceptación tremenda no solo en el barrio, sino en toda Córdoba. Pero el Luciana Centeno está para lo que está. Necesitamos equipamientos como los que tienen cualquier barrio. Necesitamos sitios donde se puedan juntar los mayores, la juventud y la infancia; un lugar donde el Ayuntamiento se acerque al barrio. En el Casco Histórico no hay nada de eso prácticamente.
-¿Confían en que cambien las cosas?
-La respuesta de los vecinos a la movilización contra la turistificación ha sido tremenda. Se ve que hay un interés general por la supervivencia del barrio, y eso nos motiva. Seguiremos adelante porque la situación lo requiere.
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