El callejero
Plaza de San Juan: huella de la Reconquista
Es conocida por el alminar del siglo X, hoy torre de la Iglesia de San Juan de los Caballeros

Huella | FRANCISCO GONZÁLEZ
La Plaza de San Juan (algunos le añaden el apellido de la iglesia que la preside, la de San Juan de los Caballeros) es un claro ejemplo de la riqueza patrimonial de la capital cordobesa. Pocos lugares pueden presumir de, en tan escaso espacio, contar con un alminar del siglo X, varias casas solariegas y uno de los colegios más antiguos de Córdoba.
Ubicada en la confluencia de las calles Leopoldo de Austria, Barroso, Sevilla y la peatonal General Argote, esta pequeña plaza de planta triangular atesora el único alminar intacto de la ciudad, ya que el resto han sido modificados para añadirles un campanario.
El alminar fue construido a finales del siglo IX o principios del X como parte de una mezquita que tras la reconquista de la ciudad por Fernando III el Santo en 1236, fue entregada a la orden de los Caballeros de San Juan de Jerusalén para la construcción de una iglesia. Mientras de la mezquita original no se conserva ningún resto, el alminar sí se ha mantenido su construcción original de planta cuadrada. En la torre destacan los arcos gemelos de herradura sobre una columna central.
El minarete es Bien de Interés Cultural (BIC) y está declarado Monumento histórico-artístico perteneciente al Tesoro Artístico Nacional mediante decreto de 3 de junio de 1931.
San Juan fue cedida a las Esclavas en 1880, que un año después abrieron una escuela
Las Esclavas
La iglesia de San Juan de los Caballeros fue cedida en 1880 a las Esclavas del Sagrado Corazón, orden que había nacido en Madrid solo tres años antes. Dado que sus primeras integrantes eran, en su mayoría, de la provincia de Córdoba, fue deseo de las fundadoras, Rafaela Mª y Pilar Porras, que el primer lugar a donde se extendiera la congregación fuese precisamente Córdoba. Así, el 16 de octubre de 1880 se constituyó la primera comunidad de Esclavas en Córdoba, cediéndoles el obispo la iglesia de San Juan de los Caballeros. Un año después abrían la escuela gratuita para niñas de familias con pocos recursos en una de las naves de la iglesia. En 1931 empezó a funcionar paralelamente un centro de pago. Hasta el curso 1968-69 existieron dos centros independientes: la escuela gratuita, convertida en Patronato, y el colegio de pago. En ese año, siguiendo las orientaciones sociales del Concilio Vaticano II, ambos centros se fundieron en uno solo, el colegio Sagrado Corazón, conocido popularmente como Las Esclavas.
Casa Solariega
Aunque sin duda el alminar califal es lo más llamativo del conjunto, la plazoleta puede presumir, además, de contar con una casa solariega, la de los condes de Gramedo, que se sitúa justo enfrente de la Iglesia y que conserva la puerta adintelada del siglo XVIII con balcón enmarcado por pilastras y escudos de armas en laterales.
La edificación, de dos plantas de altura, se levanta en torno a un patio principal con jardín trasero y en ella destaca la galería en torno al patio con arcos de ladrillo sobre columnas de mármol, de la que parte una escalera de un tramo, recoge el informe de protección de la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) de Córdoba.
Cabe mencionar que la anterior condesa, María de la Sierra de Heredia y de Albornoz de Gramedo, acogió en la casa en 1985 a la Infanta Elena durante una visita privada. Doña Elena siguió desde el balcón una serenata ofrecida por el Real Centro Filarmónico Eduardo Lucena.
Hay todavía un detalle más que mencionar de esta plaza. Se trata de la cruz de hierro sobre fuste de granito que se levanta en el centro de la placita, frente a la puerta de la Iglesia, que tiene portada neoclásica con arco de medio punto entre doble juego de pilastras y columnas, rematada por friso y frontón partido con una hornacina con el busto del Sagrado Corazón de Jesús.
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