Reportaje
El Miliciano fotografiado en Espejo por Robert Capa y Gerda Taro cumple 90 años
El trabajo de Robert Capa y Gerda Taro es mucho más que la icónica fotografía del 'Miliciano caído'. Su nueva forma de mirar la Guerra Civil española sentó las bases del fotoperiodismo moderno, donde la cercanía física y la empatía con los que sufren la tragedia de la guerra fue su gran aportación a la fotografía

A pesar de las múltiples polémicas y la casi total certeza de ser un montaje, la fotografía del Miliciano caído, realizada por el mítico fotoperiodista Robert Capa en la localidad cordobesa de Espejo en septiembre de 1936, continúa encumbrada por la historia como un icono mundial, no solo de la Guerra Civil española, sino de la guerra en general.
Hoy, de la fotografía del soldado republicano conocemos muchos datos gracias a los biógrafos e investigadores que han estudiado el trabajo de Robert Capa y el de su colega y compañera sentimental, la reportera alemana Gerda Taro, a la que algunos especialistas atribuyen la posibilidad de que esta pudo ser la autora real de la instantánea. Sin embargo, en este 90 aniversario siguen siendo aún muchas más las incógnitas que las certezas de su paso por tierras cordobesas.
De hecho, la única noticia contrastada por varias fuentes contemporáneas sobre la primera estancia de los dos fotoperiodistas en la provincia es la fecha del 5 de septiembre de 1936. Un día en el que coinciden con varios periodistas en la barriada cordobesa de Cerro Muriano, donde los reporteros alemanes Hans Namuth y Georg Reisner confirmaron su presencia e incluso parece que llegan a inmortalizarlos en una de sus tomas. Aquí, Capa y Taro realizarán varios reportajes donde muestran una nueva forma de fotografiar la guerra. Esta no busca captar imágenes heroicas de la lucha, sino fotografiar su auténtica esencia: el sufrimiento y el horror.

Civiles cordobeses huyen de los combates en Cerro Muriano por la carretera hacia El Vacar. / Capa y Taro
Un concepto que resume a la perfección la célebre frase de Capa: Si tus fotos no son lo suficientemente buenas es que no estabas lo suficientemente cerca. Una sentencia que exige de los profesionales una gran cercanía física con la acción para conseguir una imagen lo más expresiva posible, pero también de una gran cercanía emocional que retrate a las víctimas desde la empatía y el respeto. Una máxima que les exige arriesgar sus vidas para hacer su trabajo. Un espíritu del que se impregnó toda una generación de reporteros durante el conflicto español y que alumbró el nacimiento del fotoperiodismo de guerra moderno.
Muestra de ello son los reportajes que realizan en Cerro Muriano, fotografías llenas de emoción y dolor: la huida de civiles, la arenga a la tropa, la siesta de los milicianos y distintas fotografías sueltas entre las que durante décadas se creyó que estaba el reportaje del miliciano. Pero desde 2009 conocemos con seguridad que la foto de El Miliciano caído fue tomada en Espejo gracias a las nuevas fotografías del reportaje que aparecieron en la célebre Maleta mejicana y a los estudios de varios investigadores, principalmente Fernando Penco y José Manuel Susperregui, que desde entonces se disputan el descubrimiento en otra controvertida polémica en torno a la instantánea.

Varias instantáneas del reportaje del miliciano de Espejo, realizado en septiembre de 1936. / Capa y Taro
¿Pero cuándo se realizó el reportaje? A día de hoy, los especialistas solo barajan la hipótesis de que fue en los primeros días del mes de septiembre, pero no certifican si fue antes o después de su estancia en Cerro Muriano. Lo que sí está confirmado es que en esos días no hubo combates en Espejo. Este dato, junto al detallado estudio de las instantáneas del reportaje, entre las que aún no se han encontrado varios negativos -entre ellos el del miliciano-, confirmaría que Capa y Taro pidieron a las tropas republicanas que escenificaran un ataque. Es triste pensar que dos fotógrafos tan comprometidos y que se jugaron tantas veces la vida (Gerda incluso murió en la Batalla de Brunete en 1937) cometieran este grave error.
Es cierto que en esos años era habitual que los reporteros de guerra, como se dice en la jerga: «montaran» la foto. Ya lo hizo en nuestra provincia el reportero sevillano Juan José Serrano, con su reportaje de 1936 del avance de la V Centuria de la Falange sobre Fuente Obejuna, o en 1937 la propia Taro con sus fotografías del asalto a la localidad cordobesa de La Granjuela. Y tampoco podemos olvidar las reconocidas fotos del norteamericano Joe Rosenthal de la Toma de Iwo Jima, o la del ruso Yevgueni Chaldej del Ejército Rojo en el Reichstag de Berlín, ambas en 1945 ya durante la Segunda Guerra Mundial. Son unos comportamientos, bajo la visión del periodismo actual, totalmente reprobables e indignos de un profesional de la información, cuya principal obligación debería ser la honestidad y el compromiso con un periodismo veraz. Un grave error que ha manchado todo el espectacular legado de Robert Capa y Gerda Taro en la Guerra Civil. Un trabajo sobre el conflicto, primero, infravalorado por el impacto que los medios y la sociedad concedieron a la fotografía del miliciano y, posteriormente, por la polémica de la instantánea que, quizás injustamente, ha castigado a los dos fotógrafos.
Suscríbete para seguir leyendo
- El pueblo de Córdoba cuyos vecinos siguen llamándose como en tiempos de Roma
- Nadie imaginaba lo que había sobre el cerro de este pueblo de Córdoba: un palacio que sorprendió a los arqueólogos
- Miles de personas secundan las concentraciones de apoyo a Ceuta en los pueblos de Córdoba
- Montemayor refuerza su vigilancia policial tras conocer la okupación de una casa este fin de semana
- Unos okupas abandonan una casa en Fernán Núñez escoltados por la Guardia Civil tras la presión vecinal
- Córdoba, entre el aviso amarillo de la Aemet y las posibles lluvias: así cambia el tiempo este fin de semana
- Córdoba, en una 'tregua de 24 horas': la Aemet pronostica 'chubascos ocasionales' en el sur de la provincia y una leve bajada de temperaturas
- La Vuelta a España 2026 sale de Palma del Río: estos son sus monumentos, edificios representativos y lugares característicos
