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Sucesos

Cae una banda que actuó en Córdoba robando bolsos en supermercados para vaciar las cuentas de sus víctimas

La Guardia Civil detiene a tres integrantes de una organización criminal que empleaba el método de la "siembra" y está relacionada con una treintena de delitos en diez provincias

Miembros de la banda criminal desarticulada.

Miembros de la banda criminal desarticulada. / G. C.

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Hugo Gallardo

Hugo Gallardo

Córdoba

La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal que operó por todo el territorio nacional, también en Córdoba, especializada en cometer robos de tarjetas de crédito en supermercados mediante el conocido método de la "siembra". La investigación se ha saldado con la detención de tres personas y la identificación de otros seis miembros del grupo, al que se atribuyen una treintena de delitos cometidos en diez provincias españolas y un beneficio ilícito superior a los 20.000 euros.

Además de actuar en Córdoba, la organización desarrolló su actividad en Asturias, Burgos, Cantabria, Cádiz, Jaén, Madrid, Murcia, Toledo y Zaragoza. Los investigadores les atribuyen delitos de hurto, estafa mediante el uso fraudulento de tarjetas bancarias sustraídas, falsedad documental y pertenencia a organización criminal.

Distracción de las víctimas

La denominada operación Tottus se inició tras las denuncias presentadas por dos víctimas que sufrieron el robo de sus pertenencias en un supermercado de Bargas (Toledo) durante los meses de noviembre y diciembre del pasado año. Las similitudes entre ambos casos llevaron a los agentes a sospechar de la existencia de un grupo perfectamente organizado y con un modus operandi muy definido.

La banda seleccionaba a sus víctimas en los aparcamientos de establecimientos comerciales. Uno de sus integrantes entablaba conversación con ellas desde un vehículo, solicitando indicaciones para llegar a una dirección inexistente o a algún punto de interés con el único objetivo de distraerlas. Mientras tanto, otro miembro del grupo aprovechaba ese momento para sustraer el bolso u otros efectos personales del interior del coche. Para coordinar la maniobra utilizaban dispositivos de comunicación inalámbricos tipo "pinganillo".

Tras hacerse con las pertenencias, los autores se desplazaban de inmediato a cajeros automáticos para retirar dinero en efectivo con las tarjetas bancarias robadas, antes de que las víctimas advirtieran el hurto y procedieran a bloquearlas.

Estructura flexible

Las pesquisas permitieron determinar que se trataba de una organización muy activa y con una estructura flexible. Aunque contaba con un núcleo estable de integrantes, incorporaba o sustituía a otros miembros en función de las necesidades de cada desplazamiento, manteniendo siempre el mismo sistema de actuación.

Para dificultar la labor policial, el grupo utilizaba vehículos de alquiler contratados con documentación falsificada o mediante identidades suplantadas, una estrategia que complicaba su identificación durante los desplazamientos por distintas provincias.

La investigación ha permitido identificar a nueve integrantes de la organización, todos ellos con antecedentes por hechos similares. Finalmente, tres de ellos fueron detenidos en los distritos madrileños de Vallecas y Carabanchel y puestos a disposición judicial como presuntos autores de los delitos de pertenencia a organización criminal, hurto, estafa y falsedad documental.

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