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Curiosidades de la provincia

El pueblo de Córdoba que un rey intentó borrar del mapa: la historia oculta de Aguilar de la Frontera

El monarca refundó la localidad con otro nombre tras una rebelión nobiliaria, pero la denominación original terminó imponiéndose con el paso de los siglos

Plaza de San José de Aguilar de la Frontera.

Plaza de San José de Aguilar de la Frontera. / Córdoba

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Manuel Á. Larrea

Manuel Á. Larrea

Aguilar de la Frontera

Los nombres de los pueblos suelen sobrevivir a guerras, conquistas y cambios de poder. Pero en Aguilar de la Frontera ocurrió algo poco habitual: un rey ordenó eliminar su nombre de los mapas y sustituirlo por otro completamente distinto. Durante un tiempo, la decisión se cumplió. Sin embargo, la historia acabó siguiendo otro camino y el topónimo original de este pueblo de Córdoba terminó recuperándose hasta llegar a nuestros días.

Detrás de este episodio se esconden una rebelión, un noble portugués y varios siglos de historia.

Ipagrum y Poley: los orígenes romanos y musulmanes de Aguilar de la Frontera

Los restos más antiguos que se han hallado en el término municipal corresponden a la ocupación íbera de la zona. En tiempos romanos era conocida como Ipagrum, cuyo significado no está del todo claro. Los historiadores mantienen dos teorías: o bien se traduciría como 'campo alto' o tal vez su origen sea turdetano-griego, un derivado de la raíz hippos, que significa caballo.

Vista aérea de la plaza de San José.

Vista aérea de la plaza de San José. / CÓRDOBA

Ipagrum adquirió relevancia en época romana por su participación en la batalla de Munda, de la que salió victorioso, sobre los partidarios de Pompeyo, Julio César. Tras la conquista musulmana, en el año 891, fue adherida a la cora de Cabra bajo el nombre de Poley o Bulay. Más tarde, en el siglo XI, fue anexionada por el reino nazarí de Granada.

Gonçalo Eanes D'Ovinhal: el noble portugués detrás de este municipio cordobés

No es hasta después de la Reconquista cuando el hombre que protagoniza esta historia hace acto de presencia. Fernando III el Santo domina la localidad en 1240. En poder del reino de Castilla, pasa a ser gobernada por un noble portugués que se hacía llamar Gonçalo Eanes D'Ovinhal.

La Torre del Reloj de Aguilar de la Frontera.

La Torre del Reloj de Aguilar de la Frontera. / CÓRDOBA

Gonçalo era hijo de Juan Gómez D'Ovinhal, rico-home de Portugal, y de María Pérez de Aguilar, hija de los señores de la villa de Aguiar, en Portugal. Durante el reinado de Alfonso X, esta población cordobesa pasa a conocerse, en compensación por los servicios prestados por el gobernador, como Aguilar, apellido de la rama materna del primer señor de la localidad.

El fallido intento de Pedro I de refundar el pueblo como Monterreal

Más tarde, por su situación fronteriza con Granada, su nombre se completó, dando lugar al actual topónimo: Aguilar de la Frontera. Pero aquí no acaba la historia. ¿En qué momento pierde este nombre?

Durante los inicios del reinado de Pedro I, el pueblo de Aguilar de la Frontera estaba bajo control de Alfonso Fernández Coronel. Este noble se rebeló contra el monarca y, cuando el rey acabó con la rebelión, tomó la decisión de refundar el municipio bajo el nombre de Monterreal. En el escudo, sustituye el águila por un rey sentado con la espada desenvainada.

Así era Aguilar de la Frontera en el siglo XVI, una de sus épocas de mayor esplendor

Recreación de la localidad en el siglo XVI. / Córdoba

Tras las guerras civiles castellanas entre Pedro I y Enrique II, el pueblo pasa manos de Gonzalo Fernández de Córdoba. El nombre de Monterreal no perdura y el apellido del gobernador portugués pasa a la historia.

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