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Reportaje

La Breña se reivindica como remedio cordobés contra el calor: «Este sitio está a 30 minutos y es un lujo»

Con el embalse rozando el lleno y Córdoba bajo aviso por altas temperaturas, familias, jóvenes y habituales encuentran en su playa un refugio cercano para bañarse, comer al aire libre y escapar del calor sin hacer kilómetros hasta la costa

Los cordobeses disfrutan de su playa natural

Víctor Castro

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Adrián Ramírez

Adrián Ramírez

Almodóvar del Río

«En Córdoba no se valora lo que tenemos. Este sitio está a 30 minutos y es un lujo». Con aviso naranja por altas temperaturas, los cordobeses buscan, aún en junio, cualquier forma de escapar del calor. Hay quien opta por no separarse del aire acondicionado, quien se refugia en una piscina, quien aprovecha para hacer una excursión a Málaga y quien descubre, o redescubre, La Breña. El pantano abre la temporada rozando el lleno de su capacidad y ofrece una estampa muy distinta a la de otros años, con más vida, más movimiento y, sobre todo, mucha más agua.

Entre los debutantes en este enclave de Almodóvar del Río están Luis Bellido y Encarni Córdoba, una pareja de jubilados de la capital que ha acudido por primera vez. «Lo habíamos visto en Facebook y nunca nos habíamos animado, pero nos ha sorprendido», cuentan. A Encarni le gusta bañarse; Luis, en cambio, es más de quedarse tranquilo en la silla. Han traído bocadillos para pasar el día, aunque ella matiza que «la zona de baño podría ser más grande» y él añade que «hay mucho lodo en el suelo». Luego lo relativiza: «Pero es normal, no deja de ser un embalse».

Un sitio para descansar y refrescarse

También hay veteranos, como Pedro Curiel, que asegura que viene «todos los años, prácticamente todos los días». Vive en la urbanización de Los Mochos, a pocos kilómetros del embalse, y defiende que «en Córdoba no se valora lo que tenemos». Para él, La Breña es «un sitio perfecto para descansar y refrescarse» sin necesidad de coger el coche hasta la costa. Su plan no tiene demasiado misterio: música, silla cerca del agua y «entrar y salir constantemente».

La Breña, un refugio "en casa" frente al calor

Paula Roldán y Minerva Garrido se remojan en La Breña. / Víctor Castro

Los jóvenes también se animan a acercarse. Minerva Garrido, habitual del lugar, ha traído esta vez a Paula Roldán, que se estrena en La Breña. Las dos reconocen que «lógicamente no es la playa», pero insisten en que es un buen sitio «para bañarse, pasar el día, desconectar y olvidarte un poco del teléfono».

Planes en familia...

La familia Moreno también ha acudido por primera vez al embalse. Mientras los pequeños dan un mordisco a los bocadillos, el padre cuenta que han venido atraídos por lo que habían visto en redes sociales y que «se está sorprendentemente bien». Los niños se han traído una pelota y «pasan toda la mañana de aquí para allá», apunta.

En el agua sigue Francisco Arribas, jugando con su nieta. «Es incansable», dice entre risas mientras la pequeña sonríe y vuelve a pedirle otro rato más. Algo más allá, Ana Díaz ha venido con sus dos hijas, una mesita y una baraja de cartas para cuando no apetezca bañarse. También es su primera vez en La Breña y la sensación es buena: «Se está muy tranquilo, las niñas juegan y te quitas un poco el gusanillo de la playa».

Unos metros más arriba, junto a las boyas, nada Maribel Muñoz. Como casi todos, el plan ha sido llegar sobre las 11.00 horas y pasar el día entero: baño, bocadillo, sombra y siesta entre medias. También se estrena en este rincón y quienes la acompañan aseguran que repetirán. «El agua no está nada fría, corre un poco de brisa y no hay mucha gente. Se está muy tranquilo», comentan.

La Breña, un refugio "en casa" frente al calor

José Fuentes, Pedro Gómez y Alejandro Rodríguez con su grupo de amigos. / Víctor Castro

Y con amigos

En la zona del puerto, José Fuentes, Pedro Gómez y Alejandro Rodríguez disfrutan junto a varios amigos de una comida en el barco. Este sábado no han podido salir a navegar por un problema en el motor, pero a estos vecinos de Almodóvar nada les ha impedido pasar el día juntos. Entre empanada, cerveza y canciones de Medina Azahara, cuentan que suelen venir para desconectar, revivir anécdotas y, sobre todo, reírse mucho. «Nos mantiene unidos y pasamos un día genial», resume José. Alejandro y Pedro coinciden en que más cordobeses «deberían darle una oportunidad e irse menos a Málaga». La frase queda flotando entre el calor, el agua y la música, casi como una reivindicación, algo exagerada, pero honesta. Lo hacen mientras brindas por otro verano más en La Breña.

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